El fútbol aún es un deporte primitivo. En España se siguen produciendo situaciones de racismo y cuesta mucho que se juzguen como es debido. El último episodio fue el pasado fin de semana con un presunto insulto de Juan Cala, jugador del Cádiz, a Mouctar Diakhaby, futbolista del Valencia.

El episodio, que ha generado un gran alboroto por la gravedad del injustificado ataque, ha hecho poner los pelos de punta a más de uno. Todo pasó durante la primera parte del partido disputado el pasado domingo en el Estadio Ramón de Carranza, que acabó con victoria local por 2-1. Diakhaby, a través de un vídeo publicado en su cuenta del Twitter, reafirmó que un jugador del Cádiz le dijo "negro de mierda". Por su parte, Cala negó los hechos y afirmó que está siendo víctima de un linchamiento.

Y las reacciones en las redes no se han hecho esperar. Muchos usuarios han reclamado justicia y una multa y una sanción para Cala. Pero, desgraciadamente, también ha habido alguna defensa del racismo.

Por su parte, el economista Xavier Sala-i-Martin ha sido claro y contundente y reclama una "sanción ejemplar" por haber sido "racista" y "mentiroso". "Vaya. Resulta que los micrófonos captaron las palabras de Juan Cala y sí que había dicho "Negro de mierda, ¿vas a llorar"?. Toca una sanción ejemplar. Por racista y por mentiroso", dice Sala-i-Martin.

Unas palabras que tienen toda la razón y que tendrían que ser escuchadas. Si realmente se consigue probar que Cala dijo el insulto racista, le tiene que caer una sanción ejemplar. El racismo no tiene cabida en el mundo del fútbol ni en la sociedad actual. Ninguna justificación.

Ahora, sin embargo, hace falta esperar que se investigue la acción a fondo y determinar realmente qué pasó y qué se dijeron Juan Cala y Mouctar Diakhaby. Presunción de inocencia por delante de todo, pero sanción ejemplar si se confirma el insulto racista. La Liga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ya han empezado sus investigaciones sobre el caso. En las próximas semanas se espera una resolución y una dura sanción si se encuentran pruebas.

 

Imagen principal: Xavier Sala-i-Martin en una imagen de archivo / Roberto Lázaro