"Quiero ser creador de sueños y al cual mi trabajo pueda emocionar, hacer sentir, y así poder ver los ojos vidriosos de la gente". De esta manera se presentó Quique Sánchez Flores en su etapa al frente del banquillo del Español, donde justamente hoy se cumple un año desde su llegada. El pasado 9 de junio de 2016 era presentado como entrenador blanquiazul, dejando también bien claro que, después de pasar por el Getafe, València, Benfica, Atlético de Madrid, Al-Ahli o Watford, era la hora de empezar a ser "un entrenador de proyectos y no de equipos".

Una vez finalizada su primera temporada, sigue dando la razón a todos aquellos que apostaron para él desde un principio. Consiguió dejar en el equipo en las puertas de competiciones europeas, situándolo octavo con 56 puntos. Además, tuvo un balance -sumando Copa y Lliga- de 15 victorias, 11 derrotas y 14 empates- en los 40 partidos dirigidos, con 51 goles a favor y 52 goles en contra.

Inicios complicados

Vale a decir que Quique no tuvo un inicio sencillo. Ya en el primer partido Liga encajó seis goles, cayendo 6-4 en el Pizjuán. Además, no consiguió su primera victoria hasta la jornada 5, dónde se impuso a domicilio a Osasuna (1-2). Aun así, la asignatura pendiente del equipo era la gran cantidad de goles que encajaba, una hemorragia que se acabó una vez el entrenador madrileño apostó por reforzar la solidez defensiva en deterioro de un juego más vistoso. A raíz de esta decisión el equipo estuvo durando 586 minutos imbatido, una cifra que dio a Diego López el récord de imbatibilidad del club superando en Kameni.

Por otra parte, una nota negativa también fue la eliminación del equipo a finales de noviembre de la Copa del Rey delante del Alcorcón. Después del 1-1 conseguido en Santo Domingo, los hombres de Quique Sánchez Flores cayeron en la tanda de penaltis al llegar hasta el tiempo reglamentario con otro 1-1.

Un futuro con los ojos puestos en Europa

Una vez finalizado este primer curso de evolución, es el momento para dar un paso en el frente. Después de reiterarlo diferentes veces al director deportivo del club Jordi Lardín, Quique tendrá el objetivo la temporada que viene acabar entre los seis primeros. Tenemos que seguir prosperando porque todavía queda camino para recorrer. Todo lo que ha sucedido este año se la semilla de lo que queda para venir", reiteró Quique, que además, tendrá que vivir un verano movido, con diferentes jugadores que tendrán que buscar oportunidades fuera del club blanquiazul -ya confirmados Rubén Duarte y Salva Sevilla- o la llegada de nuevas piezas claves.

Apuesta por el plantel, el ADN del club

Si por algún aspecto ha estado relevando la gestión de Quique en su primer año ha sido por la firme apuesta por jugadores de la casa. Hasta cinco jugadores del filial debutaron con el primer equipo (Aarón, Marc Roca, Melendo y Marc Navarro), a más de convocar al portero Andrés Prieto y al defensa Antonio Cristian -ambos sin poder debutar.

Tal fue el éxito que el club decidió renovarles -en los cinco primeros-, aunque quien más destacó fue Aarón, que a media temporada pasó a tener ficha y dorsal del primer equipo.

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