En el Barça hay decisiones que duelen más que otras, y la que afecta a Marc Casadó es una de las más delicadas. El mediocentro formado en La Masia es uno de los futbolistas más apreciados dentro del vestuario y también entre la afición, por su compromiso y su sentimiento culé de nacimiento. Sin embargo, en los despachos del club la lógica es otra y Deco ya ha decidido que Casadó debe ser una de las grandes ventas del próximo verano.
La lectura en la dirección deportiva es fría pero tiene sentido. Casadó no es titular indiscutible, su protagonismo puede ir a menos con el paso de los meses y, si eso ocurre, su valor de mercado caerá. Por eso, en el Barça consideran que este es el momento óptimo para activar su salida, algo cada vez más valioso en la situación económica actual del club.
Un activo perfecto para hacer caja sin debilitar al equipo
Deco entiende que vender a Casadó permitiría ingresar alrededor de 25 millones de euros sin tocar piezas consideradas estructurales por Hansi Flick. Es una operación perfecta para sanear la economía. En el club creen que ese dinero será clave para abordar fichajes más ambiciosos en verano, especialmente en posiciones ofensivas.

Además, el encaje de Casadó en la plantilla genera dudas a medio plazo. Flick no lo ve como un mediocentro diferencial para liderar el proyecto y cree que Bernal y De Jong deben estar siempre por delante. Esa realidad empuja a una decisión que ya está encima de la mesa y que lleva a que Casadó deje el club de su vida y de sus sueños.
La Premier League, destino casi escrito
El Barça ya tiene claro dónde puede estar el mercado de Casadó. La Premier League sigue muy de cerca su evolución y varios clubes ingleses valoran su perfil disciplinado, táctico y fiable, ideal para un fútbol intenso y de ritmo alto. En Inglaterra el canterano tiene muy buen cartel y clubes como Aston Villa podrían poner una buena suma de millones encima de la mesa, tanto del Barça como de Casadó.
Así pues, aunque sea uno de los más queridos, Marc Casadó apunta a convertirse en una venta estratégica. Deco ya lo ha decidido y el verano será el momento de ejecutar una operación que no será popular, pero que el club considera necesaria. En el Barça, una vez más, el corazón tendrá que ceder ante la contabilidad.