La etapa de Ronald Araujo en el Barça está llegando a su final y, salvo giro inesperado, el central uruguayo ya habría disputado su último partido como azulgrana. Hansi Flick ha sido directo y claro con el futbolista, porque ya no entra en sus planes de futuro y no quiere construir el nuevo proyecto defensivo alrededor de un jugador que no le ofrece plena confianza y sobre el que siempre van a estar todos los focs.
La decisión llega porque en el cuerpo técnico consideran que Araujo no termina de encajar en la idea de juego que Flick quiere implantar, especialmente en lo relacionado con la salida de balón, la lectura táctica y la concentración sostenida durante los 90 minutos. Sus virtudes físicas son incuestionables, pero sus errores pesan cada vez más.
Flick y Deco coinciden con que el ciclo está agotado
Tanto Flick como Deco coinciden en el diagnóstico. El Barça necesita abrir una nueva etapa en la defensa y Araujo, por carácter y perfil futbolístico, no es el central sobre el que quieren edificar el futuro. Además, en el club perciben que el uruguayo lleva tiempo con la cabeza en otro sitio, condicionado por rumores, ofertas y una situación personal que le ha alejado de su mejor versión.

La dirección deportiva cree que mantenerlo en la plantilla solo serviría para prolongar una situación incómoda para todas las partes. Flick no le garantizará protagonismo, el jugador no aceptará un rol secundario y el vestuario podría verse afectado por una tensión innecesaria. Por eso, la hoja de ruta pasa por una venta rápida y sencilla.
Una salida que beneficia a todas las partes
En el Barça entienden que Araujo puede rendir mejor en otro contexto, en un equipo que defienda más atrás y potencie su fortaleza en el duelo y su agresividad defensiva. En ese escenario, sus virtudes volverían a brillar y sus carencias quedarían más protegidas. Aquí cada error se magnifica y cada duda se convierte en un problema estructural.
Por ahora, Araujo sigue teniendo cartel en Europa y el Barça espera ingresar una cantidad importante que ayude a cuadrar cuentas y a reforzar otras posiciones clave. Así pues, todo apunta a que el final está escrito. Flick ya ha dado el paso, Deco respalda la decisión y el propio jugador asume que lo mejor es cambiar de aires. El Barça mira hacia adelante y Ronald Araujo, después de años de protagonismo, se prepara para cerrar su etapa en el Camp Nou.