En los despachos del Barça hay un nombre que lleva años subrayado en rojo. No es un futbolista que haya aparecido ahora la agenda de Deco. Se trata de Thiago Gabriel, central portugués de 21 años, una apuesta personal de Deco, que lo sigue desde su etapa juvenil y que ahora considera que está listo para dar el paso. En club creen que puede ser una pieza clave para el futuro inmediato de la defensa azulgrana.

El crecimiento del central en el Lecce ha sido constante y muy llamativo. En la Serie A ha demostrado personalidad, solvencia defensiva y una madurez impropia de su edad. En el Barça destacan, sobre todo, su capacidad para jugar perfilado a la izquierda, su buena salida de balón y su fiabilidad en el uno contra uno, justo lo que se busca para acompañar a Pau Cubarsí en el eje de la zaga durante muchos años.

Un fichaje estratégico para el nuevo Barça

Deco no lo ve como un fichaje de rotación ni como una apuesta a largo plazo sin impacto inmediato. La idea es que Thiago Gabriel llegaría para competir desde el primer día y crecer al lado de Cubarsí, formando una pareja joven, complementaria y con proyección europea. El portugués aporta físico, contundencia y jerarquía silenciosa, mientras que el canterano pondría la lectura de juego y la anticipación.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

En el área deportiva consideran que este tipo de operaciones son las que necesita el Barça actual. El precio que se maneja ronda los 25 millones fijos más 10 en variables, una cifra asumible dentro del nuevo contexto económico del club y muy alejada de las locuras del mercado por centrales consolidados.

El precio y el momento juegan a favor

El Lecce es consciente del interés creciente y sabe que retenerlo será complicado si el Barça da el paso. En Italia ya asumen que Thiago Gabriel está preparado para un salto mayor y que su valor actual es difícil que se mantenga si sigue progresando. Por eso, la operación se plantea ahora, antes de que el mercado dispare su precio. En el cuerpo técnico gusta su perfil y se considera que encaja bien en un Barça que quiere defender más arriba y asumir riesgos con balón. Además, su edad permite un margen de adaptación razonable sin la presión de ser una estrella inmediata.

En el club no quieren repetir errores del pasado con centrales caros y sin recorrido. Por eso, el nombre de Thiago Gabriel gana fuerza cada semana. Deco lo conoce, confía en él y cree que puede ser el socio ideal de Cubarsí para construir la defensa del Barça de la próxima década. Una apuesta silenciosa, pero muy pensada.