El mercado de fichajes vuelve a encontrarse con un muro infranqueable cuando entra en escena Pep Guardiola. El técnico del Manchester City FC ha sido tajante con uno de los nombres más cotizados del fútbol europeo y, de paso, ha apagado cualquier esperanza tanto del FC Barcelona como del Real Madrid CF. El protagonista no es otro que Rodri, pieza absolutamente estructural en el proyecto del conjunto inglés.
Desde el entorno del City no se esconden. Guardiola considera al centrocampista español intocable y no está dispuesto a abrir ningún tipo de negociación, ni siquiera con clubes del peso histórico y mediático de Barça o Real Madrid. El mensaje ha sido directo y sin matices: Rodri no se vende y seguirá siendo el eje del equipo.
Rodri, pilar irrenunciable del City
Para Pep Guardiola, Rodri no es solo un mediocentro. Es el futbolista que sostiene su sistema en el Manchester City, el que equilibra, ordena y permite que el resto del engranaje funcione. Básicamente es su extensión en el terren de juego. Su lectura, fiabilidad con balón y su capacidad para dominar los tempos del partido lo convierten en una pieza única dentro del modelo del técnico catalán, lo que lo ha llevado a no contemplar su salida de ninguna forma.
No es casualidad que, cada vez que el nombre de Rodri aparece vinculado a otros grandes clubes, la respuesta desde Manchester sea inmediata. El City no tiene necesidad económica de vender y, además, considera que no existe en el mercado un recambio que garantice el mismo rendimiento de Rodri, ni nada similar. Para Guardiola, perder al mediocentro madrileño sería alterar la columna vertebral del equipo de forma grave.
Barça y Real Madrid, sin margen
Tanto en el Barça como en el Real Madrid se había seguido de cerca la situación del internacional español. En clave azulgrana, su nombre siempre ha estado asociado a la idea de reconstruir el centro del campo con un perfil similar al de Sergio Busquets. En el caso del conjunto blanco, su encaje como ancla del mediocampo también había generado consenso interno, ante la necesidad de tener un organizador.
Sin embargo, la postura del City elimina cualquier escenario de negociación. No hay precio, no hay guiños y no hay predisposición a facilitar una salida, ni a corto ni a medio plazo. Guardiola ha cerrado la puerta de forma definitiva, consciente de que Rodri es una ventaja competitiva diferencial en el fútbol europeo. Así pues, la decisión está tomada y no admite interpretaciones. Rodri seguirá en el Manchester City y ni Barça ni Real Madrid podrán siquiera sentarse a hablar por él. Cuando Guardiola señala a un jugador como imprescindible, el mercado simplemente deja de existir.
