El Barça completó, con casi total seguridad, el peor partido de la era Hans-Dieter Flick. Se vio durante los 90 minutos a un equipo sin ideas, desdibujado, y totalmente inofensivo. No generaron peligro en ningún momento, y pusieron todas las facilidades posibles al Atlético de Madrid, que se marchó al descanso con una ventaja de cuatro goles, que podrían haber sido incluso más. Y los de Diego Pablo Simeone dejaron muy encarrilada la clasificación a la final de la Copa del Rey.

La tensión en el equipo azulgrana era evidente, y la contundente derrota dejó muchos señalados. Como ya es habitual, uno de ellos fue Jules Koundé, quien volvió a demostrar que se encuentra muy lejos de su mejor versión. Después de que aparecieran rumores que le sitúan lejos del Camp Nou en verano, más concretamente, en la Premier League, tenía una buena oportunidad para reivindicarse y demostrar que todavía merece ser considerado como un fijo.

Jules Koundé

Pero evidenció que no es el mismo que la campaña anterior, cuando no dejó de acumular elogios por su regularidad. Estuvo impreciso con el balón, y constantemente fue superado por los delanteros rivales, que le bailaron constantemente. Pau Cubarsí se vio obligado a intervenir para pedirle más concentración, y tratar de frenar el vendaval ‘colchonero’. Una conversación que acabó siendo muy acalorada, y subiendo de tono, fruto de los nervios.

Como ha informado el diario ‘Sport’, el central de 19 años pidió al ‘23’ que dejara de correr tantos riesgos innecesarios cada vez que recibía la pelota, pues constantemente perdía la posesión. No fue el único compañero con el cual habló el internacional español, pero sí que fue a quien hizo más correcciones, debido a que lo tenía a su lado. Y esto no parecía gustar al ex del Sevilla y del Girondins de Burdeos, que acabó harto de él.

Así que esta discusión no se quedó en el terreno de juego, y continuó después de que el Barça se marchara al túnel de vestuarios.

Cubarsí y Koundé tuvieron más que palabras

Porque se ha filtrado que Cubarsí y Koundé tuvieron más que palabras al llegar al vestuario, y la tensión fue aumentando. Ambos se recriminaron cosas, ya que el ‘5’ tampoco tuvo un buen partido, y fue otro de los claros señalados por la goleada encajada en el Metropolitano.

Por suerte, ahora el Barça tiene unos días para descansar y recuperarse de la goleada, y Flick tiene tres semanas para preparar el partido de vuelta de semifinales.