La segunda mitad del Betis - Rayo Vallecano de este sábado forma parte ya de la historia negra de la Liga. Y es que el gran protagonista ha sido Pablo González Fuertes, el árbitro de VAR que hace unos días anuló de forma escandalosa, por un fuera de juego inexistente, el gol de Pau Cubarsí contra el Atlético de Madrid. El CTA decidió no meterle en la nevera, dejarle seguir como si nada, y lo ha terminado pagando caro. Y es que el asturiano ha debido entrar en dos acciones polémicas, al inicio y al final de la segunda mitad, dos revisiones en las que el juego ha estado parado más de 10 minutos, y en las que se ha decidido todo lo contrario de lo que parecía que había ocurrido.
Más de 4 minutos para sacar un penalti fuera del área
En la primera acción polémica, Mendy, que tenía una tarjeta amarilla, le hace una dura falta al Cucho Hernández sobre la línea del área. Martínez Munuera, el árbitro principal, pita falta fuera del área, por lo que deberá ser el VAR el que determine dónde se ha producido la falta, con el añadido de que, si hay revisión, lo normal es que Mendy se vaya a la calle. Desde una primera repetición, se ve claro como el jugador del Betis está tocando la línea, por lo que el penalti es clarísimo.
Pasan los minutos, sin embargo, y el VAR no dice nada, sigue analizando, lo que da a entender que está decidiendo si Mendy debe ser expulsado o no. 4 minutos y 21 segundos después, el VAR informa a Martínez Munuera que ha acertado, que la falta ha sido fuera del área, lo que genera una enorme estupefacción en el Betis. "El VAR vino a ayudar y no lo está haciendo. No entiendo por qué se ha interrumpido tanto el partido", ha declarado Llorente después del partido
De perjudicar al Betis... a desquiciar al Rayo con otro penalti al limbo
El destino le ha querido dar a González Fuertes una oportunidad para redimirse con otra falta, durísima, sobre la línea del área. En este caso, el equipo que reclama penalti es el Rayo Vallecano, por una falta de Valentín Gómez sobre Ratiu. El partido se vuelve a detener por un periodo de tiempo excesivo y es obvio que es penalti clarísimo.
El VAR no dice nada y los nervios se apoderan de todos, ya que con González Fuertes a los mandos todo es posible. En esta ocasión, el VAR llama a Martínez Munuera al monitor. Parece claro que va a pitar penalti y que se está mirando si la amarilla a Valentín Gómez debe ser roja, ya que impacta con los tacos en el tobillo de Ratiu. Y es entonces cuando... sorpresa, Martínez Munuera dice que no hay nada que revisar y que mantiene su decisión de que sea falta fuera del área. Con todo, el añadido del partido es de 14 minutos y ambos equipos perjudicados por el VAR. González Fuertes sigue en plena forma.
