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Hansi Flick ha decidido apartar a Alejandro Balde de sus próximos planes más inmediatos. El lateral no estará ni contra el Valencia ni frente al Feyenoord después de unas últimas semanas en las que el técnico ha detectado una desconexión preocupante. Mientras el jugador y su entorno han estado pendientes de encontrar una salida, su implicación diaria con el grupo ha bajado y Flick no está dispuesto a premiar esa actitud con minutos.

La decisión no responde únicamente a una cuestión táctica. Balde ya había perdido peso dentro de la plantilla, pero ahora el problema es también de comportamiento competitivo. Flick exige máxima concentración en cada entrenamiento y considera que el lateral no ha mantenido el nivel de intensidad necesario. Para el alemán, quien no está completamente centrado en el Barça tampoco puede tener prioridad cuando llega el momento de hacer la convocatoria.

Flick no quiere jugadores pensando en una salida

El técnico entiende que la situación de mercado puede afectar mentalmente a cualquier futbolista, pero no acepta que eso se traslade al trabajo diario. Balde ha estado demasiado pendiente de su futuro y esa circunstancia se ha reflejado en sesiones donde no ha mostrado la misma energía, atención ni agresividad que otros compañeros que compiten por un puesto.

Alejandro Balde

Flick ha sido especialmente claro con este tipo de situaciones desde su llegada. No importa el nombre ni el estatus que tuviera antes quien baja el nivel de exigencia pierde terreno. En el caso de Alejandro Balde, además, existen alternativas que están respondiendo mucho mejor y eso hace todavía más sencillo tomar una decisión contundente.

Valencia y Feyenoord confirman que está fuera de la rotación

La ausencia en dos partidos importantes supone un mensaje difícil de interpretar de otra manera. Flick no ve actualmente a Balde preparado para competir y prefiere utilizar jugadores totalmente comprometidos con el proyecto. Xavi Espart ha ganado mucho terreno y otros perfiles ofrecen ahora mismo una mayor fiabilidad táctica. El escenario también refuerza la idea de una salida en enero. Balde sabe que recuperar protagonismo será complicado con Hansi Flick al frente y el Barça tampoco quiere mantener durante meses a un futbolista desconectado.

Flick ha terminado tomando la decisión más dura. Balde queda fuera ante Valencia y Feyenoord, no por una lesión ni por descanso, sino porque el entrenador considera inaceptable su nivel reciente de implicación. El mensaje es directo, ya que mientras siga pensando más en marcharse que en competir, tendrá muy difícil volver a jugar.