Un menor marroquí de 17 años cruzó el Estrecho de Gibraltar oculto en los bajos del autobús del Real Valladolid después de que el equipo disputara un partido en Ceuta. El joven pasó horas aferrado a la estructura del vehículo, en la zona del eje de las ruedas traseras, hasta que los futbolistas oyeron golpes y gritos durante el trayecto por carretera desde Algeciras. Exhausto y con dificultades para moverse, fue ayudado a salir del escondite antes de quedar bajo custodia de las autoridades.
La expedición del conjunto castellano había salido del estadio Alfonso Murube de Ceuta en dirección al puerto, donde el autobús embarcó en un ferri hacia Algeciras. Después de los aproximadamente 45 minutos de travesía marítima, el equipo reanudó por carretera el viaje hacia Valladolid.
Unos golpes bajo el autobús alertan a los jugadores
Cuando hacía más de una hora que circulaban por autovía, algunos miembros de la expedición empezaron a oír ruidos procedentes de la parte inferior del vehículo. Los ocupantes pidieron silencio para intentar identificar el origen y percibieron con más claridad golpes y gritos de auxilio. El conductor detuvo el autobús en un área de servicio y fue entonces cuando descubrieron al menor escondido en los bajos. Las informaciones disponibles no coinciden sobre el punto exacto donde fue localizado: fuentes oficiales citadas por Europa Press sitúan la actuación a la altura de Jerez de la Frontera, mientras que otros testimonios señalan una zona más próxima al límite entre las provincias de Cádiz y Sevilla.
El vicepresidente del Real Valladolid, Jorge Santiago, explicó que fueron los mismos futbolistas quienes ayudaron al chico a bajar porque se encontraba muy cansado y prácticamente no se podía mover. "Nos quedamos con cara de incredulidad y da mucho que pensar. Hicimos lo que teníamos que hacer, avisar a la Guardia Civil. Es un niño de 17 años, había que atenderlo de manera humana con comida, agua, ayudarlo a entenderse y hablar en árabe a través de una amiga", relató Santiago.
Quería llegar a un centro de menores de Algeciras
La comunicación con el joven fue complicada. Algunos jugadores del Valladolid hablan francés, pero el menor apenas podía expresarse en esta lengua y tampoco en castellano. Para poder entenderlo, la expedición recurrió al traductor del teléfono móvil. A través de este sistema, el chico explicó que era marroquí, que tenía 17 años y que quería ser trasladado a un centro de menores de Algeciras.
El autobús permaneció parado hasta que llegó una ambulancia para comprobar su estado de salud. También se desplazó una patrulla de la Guardia Civil, que se hizo cargo del menor. Posteriormente, quedó bajo la tutela de la Administración autonómica para recibir atención en un centro de protección de menores.
Ya había habido un intento antes de salir de Ceuta
El Real Valladolid había organizado el desplazamiento con dos autobuses: el habitual del equipo y un segundo vehículo de refuerzo para otros trabajadores del club. El menor fue encontrado en el primero. Jorge Santiago también explicó que, en la zona del estadio de Ceuta, ya habían detectado a dos jóvenes que intentaban introducirse bajo el autobús y que pudieron impedirlo. El vicepresidente, lo que aseguró que desconoce en qué momento y en qué punto consiguió acceder al vehículo el menor que finalmente completó la travesía hasta la Península. "Que alguien se juegue la vida por un futuro mejor da para pensar en los privilegios que tenemos; era un niño que se juega así la vida y se separa de su familia", afirmó el dirigente del club.