El Barça - Llevant ha sido el día perfecto para que los precandidatos a la presidencia del Barça, Joan Laporta, Víctor Font, Marc Ciria y Xavier Vilajoana, recogieran firmas entre los socios que han acudido al partido. En este contexto, Laporta —que fue presidente hasta hace pocas semanas— ha aprovechado para atender a los medios antes de que comenzara el encuentro, al que, por cierto, ha asistido en condición de socio. Desde la grada, ha presenciado el triunfo que ha vuelto a situar al Barça como líder de LaLiga.
Laporta pide calma y máxima exigencia
Antes de entrar en materia estrictamente deportiva, Laporta ha quitado hierro a la broma de Hansi Flick sobre su ausencia en los últimos partidos, coincidiendo con dos derrotas. “Fue una broma”, ha dicho, remarcando que conoce al técnico alemán y su sentido del humor. También ha insistido en que el equipo llega “muy mentalizado” y con una semana limpia para recuperar sensaciones y, sobre todo, para aprovechar la oportunidad de volver a la cabeza tras el tropiezo del Real Madrid. Después se ha demostrado que Laporta tenía razón. Sobre la carrera por el título, Laporta ha sido contundente y ha advertido de que no basta con el nombre o el talento: hay que competir al máximo cada jornada. Ha remarcado que, si no se pone intensidad y mentalidad, “cualquier rival te puede ganar”. En este sentido, ha explicado que después del último golpe —en referencia a la última derrota— había hablado con Deco y con el cuerpo técnico, y ha defendido que en los momentos delicados es cuando hay que transmitir calma a quien ha de tomar decisiones.

Dardo al Real Madrid y liderazgo recuperado
Pero el punto más caliente de su comparecencia ha llegado cuando le han preguntado por la derrota del Real Madrid en Pamplona y la polémica arbitral posterior. Laporta no se ha mordido la lengua y ha dejado una frase destinada a encender el debate: “Por una vez que no les regalan, que no se quejen”. Ha argumentado que había acciones lo suficientemente claras como para validar las decisiones, y ha ironizado con el hecho de que, cuando el desenlace no es favorable a los blancos, las protestas se disparan. Eso sí, a pesar del dardo, también ha lanzado un aviso al Barça: ninguna relajación. Ha recordado que los blaugrana ya habían sufrido en la ida y que el duelo con el Levante no se debía interpretar como un trámite. “Hoy se tiene que dar todo” para ser primeros, ha concluido. Poco después se ha confirmado esto porque el Barça ha ganado 3-0.
En la misma línea, Laporta ha querido remarcar que el debate arbitral no podía servir de excusa para nadie y que, en una Liga tan ajustada, lo que marca la diferencias es la regularidad. Ha insistido en que el Barça no se tenía que distraer mirando qué hacían los otros, pero tampoco tenía que ignorar “el ruido” que se levantaba cada vez que el Real Madrid no salía beneficiado. Por eso, su comentario sobre “que no se quejen” ha sonado también como un mensaje hacia la afición: mentalidad competitiva y foco en el campo.