El Barça hace su trabajo contra el Albacete, pero el partido de cuartos de final de la Copa del Rey fue cómico por varias acciones que ocurrieron durante el partido. Sobre todo, destaca una de Joan Garcia, el portero blaugrana, que dejó a todo el mundo boquiabierto con una decisión tan extraña como surrealista. Por suerte, no acabó afectando a los intereses del Barça ni al resultado final.
Joan Garcia, el portero intocable del Barça
Joan Garcia se ha convertido en el primer portero del Barça por méritos propios. Fichado del Espanyol el pasado verano, está confirmando por qué se lo llevaron de uno de los rivales. Y el portero de Sallent está haciendo exhibiciones en casi cada partido. Un portero joven, con mucho nivel y que todavía tiene mucho margen de progresión.
Ya desde el principio pasó por delante de Wojciech Szczesny, pero es que también pasó por delante de Marc-André ter Stegen cuando se recuperó de su lesión. Un Joan Garcia que ha sido noticia en este primer tramo de temporada por sus paradas y buenas actuaciones.
La distracción más surrealista de Joan Garcia
Pero es que contra el Albacete también acabó siendo protagonista después de un partido que estaba siendo muy aburrido para él. Sin apenas intervenir en el juego porque el rival no atacaba, justo antes del descanso llegó su acción cómica. Y fue después de un ataque del conjunto local, con un pase largo que acabó en las manos del portero catalán. Todo normal hasta aquí.
Araujo, que volvía a ser titular después de mucho tiempo, acabó cayendo fuera del campo, justo al lado de la portería, en aquella jugada. Y Joan Garcia, que se desentendió absolutamente del juego, fue a felicitar al uruguayo por el esfuerzo defensivo, y a ayudarle a levantarse. Pero lo que no contempló es que tenía el balón en las manos y que el juego no se había parado. Todo ello, dejando una imagen totalmente surrealista y con el Barça quedando estupefacto. Al final, tal como marca la normativa, la jugada acabó en córner.
Una distracción de manual de Joan Garcia que no habíamos visto nunca hasta ahora. Al final, lo más positivo es que aquella jugada no acabó en gol y que el Barça no se vio afectado en el marcador final.
