Si buscas una excursión sencilla, bien señalizada y con buenas vistas, la Volta de la Voltrera es una apuesta segura. Este itinerario circular, uno de los clásicos de Gisclareny, permite recorrer un entorno variado dentro del Parc Natural del Cadí-Moixeró sin grandes exigencias físicas y con la recompensa constante del paisaje.

La ruta empieza en el área recreativa de la font de Gisclareny (1.287 m), un punto ideal para comenzar sin prisas. Hay mesas, barbacoas, fuente, contenedores y paneles informativos con la red de senderos locales. Incluso puede ser un buen lugar para terminar la jornada con un picnic.

Del bosque al Coll de la Bena

Tras caminar unos metros por la carretera, el sendero se desvía y empieza a ganar terreno entre el bosque. El camino atraviesa El Pinar (1.340 m), una amplia zona de pino rojo situada entre los prados del coll de la Bena y la vall del Bastareny. Es un tramo cómodo, con antiguos muros de piedra seca y una vegetación que cambia según la estación.

En primavera no faltan las violetas al borde del sendero, y en zonas rocosas puede verse la orella d’os, una planta habitual en entornos pedregosos. También es hábitat de fauna como ciervos o pájaros carpinteros, aunque para verlos hace falta algo de suerte.

Poco a poco se llega a los prats del coll de la Bena (1.400 m), pastos de verano rodeados de pinedas que dibujan una de las imágenes más características del parque. Desde el coll de la Bena (1.434 m), que separa la vall del Bastareny de la de Saldes, las vistas se abren hacia la serra del Moixeró y, en días claros, hacia el massís del Pedraforca.

Desde el coll, el itinerario vuelve a adentrarse en el bosque hasta llegar a la font dels Clots (1.485 m), pequeña y discreta, escondida entre bojes y matorrales. El agua brota de forma constante entre piedras cubiertas de musgo.

A partir de aquí comienza uno de los tramos más agradables: la baga de Voltrera (1.480 m). El sendero bordea el macizo por su vertiente norte, en un ambiente sombrío y fresco, entre pinos rojos y suelo cubierto de musgo. Es una zona ideal para caminar en verano, cuando el contraste térmico se nota.

Regreso con vistas y paisaje abierto

El recorrido continúa hasta la explanada dels Castellots, donde se toma el sendero de bajada por la solana. En este tramo el paisaje vuelve a abrirse, con vistas hacia el mirador de la Gargallosa, la Mare de Déu del Roser y formaciones como la Roca d’en Bosc.

El descenso pasa cerca de las Roques del Bisbe y del pequeño vecindario de Berta, antes de enlazar de nuevo con el camino que conduce al punto de inicio.

Una excursión para todos

La Volta de la Voltrera es una ruta tranquila, bien señalizada (marcas blancas y verdes) y muy recomendable para hacer en familia o sin prisa. Combina bosque, prados y miradores en un recorrido variado pero asequible. No es una ruta de grandes retos, sino de disfrutar caminando con calma, respirando aire de montaña y dejándose llevar por uno de los itinerarios más conocidos de Gisclareny dentro del Cadí-Moixeró.