La Federació d'Entitats d'Excursionistes de Catalunya (FEEC) ha denunciado en las redes sociales que unos desconocidos han destrozado el refugio de emergencia de Besiberri, en el Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. "Llegas aquí, en un refugio que se supone que es abierto y libre para todo el mundo, y te lo encuentras en este estado. Gente impresentable, sucia... da una rabia de Dios", lamenta en el vídeo uno de los excursionistas de la Societat Amics de la Muntanya (SAM) de Tremp que el domingo se encontraron con el espacio totalmente patas arriba. Y continúan las quejas, obviamente: "Te tienes que quedar aquí con esta puta mierda, todo roto, todo estropeado. Es impresionante cómo se puede ser así. Madre de Dios, qué dejadez. Esto es de gente que ha venido, la ha liado y así lo ha dejado. Madre de Dios, puta rabia... qué chusma de mierda".

En un tuit, la FEEC ha criticado que "es una vergüenza no respetar unas instalaciones públicas como estas", que son "espacios vitales para la gente que hace montaña y, en caso de producirse una emergencia, poder encontrar refugio". "También los utilizan los equipos de rescate de los Bombers y de los Mossos d'Esquadra", añaden, y recuerdan que "las entidades de la FEEC son las encargadas de velar por el estado de los refugios e imágenes como estas son muy preocupantes". "Os pedimos que cuidéis los refugios de emergencia y que no los utilicéis si no es en un caso de necesidad. Disfrutar de la montaña con respeto y seguridad es trabajo de todos", concluye.

Actos vandálicos al alza

En declaraciones al 3/24, Josep Casanovas, vicepresidente de la FEEC, ha explicado que es un problema cada vez más habitual y que los hechos ya se han comunicado a la unidad de montaña de los Mossos. "Nos lo encontramos cada vez más a menudo, pero esta vez ha sido muy bestia", ha expresado, antes de añadir que presentarán denuncia por daños materiales. También ha añadido que detrás de estos episodios hay encuentros que se difunden a través de las redes sociales: "Haciendo seguimiento, te das cuenta de que son chavales que hacen quedadas, y la solución no es fácil". Es más, el efecto llamada se ha visto amplificado por la viralización de contenidos: "Hay gente que en las redes dice 'mirad qué rincón'. E, incluso, si vas a las reseñas de Google, encuentras quien avisa que subirá tal día para no encontrarlo ocupado. Solo falta que nos lo encontremos en una web de reservas". 

Con todo, Casanovas reconoce que no es fácil encontrar el equilibrio entre ofrecer este servicio de emergencia y evitar actos vandálicos. "Hay quien se queja de que damos coordenadas y después pasa lo que pasa, pero es que no hay conciencia de nada", dice. Es en este contexto que la FEEC prepara nuevas campañas para intentar sensibilizar sobre la importancia de mantener una actitud cívica en la montaña, pero "sin ánimo de meter el miedo en el cuerpo": "De vez en cuando tenemos estas sorpresas. Nos sabe muy mal que lo tengamos así, estamos dolidos". Todo ello, hasta el punto de que la entidad se plantea si debe cambiar la manera de funcionar del refugio, ya que comportamientos vandálicos como este "van en contra del espíritu de la montaña".

Recomendaciones refugio emergencia
Cómo hacer un buen uso de los refugios de emergencia

Entre otras recomendaciones y normas, la FEEC recuerda que siempre hay que tener en cuenta que está prohibido el uso del refugio para cualquier actividad de ocio; que solo se puede pernoctar en él si es imprescindible; que solo se puede acceder en caso de emergencia, si alguien ha sufrido un accidente o para cobijarse en caso de mal tiempo; que no se deben dejar ni comida, ni desechos ni objetos personales; y que, finalmente, se debe respetar al máximo el interior del refugio y su entorno.

El refugio de Besiberri se inauguró en 2001 y es el único equipamiento que hay en todo el valle de Besiberri, entre la Alta Ribagorça y Vall d'Aran. Está apadrinado por el Club Excursionista Vilaller, que se encarga de manera altruista de su mantenimiento con la premisa de que quien lo use lo respete y lo deje lo más limpio posible. Como refugio de emergencia, se trata de un espacio abierto y reducido pensado exclusivamente para que los excursionistas se puedan cobijar en caso de mal tiempo o problemas físicos, para descansar puntualmente y para esperar a ser atendidos por los servicios de emergencia en caso de haber sufrido un accidente en la zona. También es valioso porque los mismos equipos de emergencia, Bomberos y Mossos, pueden usarlo cuando trabajan en operaciones de rescate. La FEEC tiene cinco refugios más: en Molières, Baiau, Mont-roig, Broate y Costabona —todos ellos en zonas aisladas donde no hay refugios con guarda—.