Hansi Flick ya ha tomado una decisión contundente con Alejandro Balde. El lateral ha perdido completamente su sitio dentro de la planificación del Barça y el técnico alemán no contempla recuperar su condición de titular. La conclusión interna es clara: su salida en el mercado de enero será prácticamente inevitable si aparece una propuesta que permita cerrar la operación en buenas condiciones.
La situación de Balde ha cambiado mucho respecto a etapas anteriores. Durante un tiempo fue considerado uno de los laterales con mayor proyección de la plantilla, pero Flick ha encontrado alternativas que le convencen más por todo lo que le aportan al juego del equipo. El entrenador ya no considera que el canterano sea imprescindible y entiende que mantenerlo sin protagonismo tampoco beneficia al jugador.
Flick ya ha decidido mirar hacia otras alternativas
El gran problema para Balde es que la competencia ha dejado de ser circunstancial. Flick ha redistribuido las jerarquías y cada vez encuentra menos motivos para devolverle un puesto importante. Xavi Espart ha irrumpido con fuerza y otros perfiles ofrecen al técnico una mayor seguridad dentro de su modelo, especialmente cuando el Barça necesita controlar mejor las transiciones defensivas.
Eso deja al lateral en una posición muy complicada. Flick no quiere acumular futbolistas que no tengan un rol claro y, si Balde continúa sin entrar en sus planes, enero aparece como el momento lógico para separar caminos. La dirección deportiva también sabe que prolongar la situación podría reducir todavía más su valor de mercado.
Enero aparece ya como el punto final
La decisión deportiva no significa que el Barça haya dejado de valorar las condiciones de Balde. Sigue siendo un lateral joven, rápido y con capacidad para romper líneas, cualidades que pueden despertar interés en otros grandes clubes europeos. El problema es que Flick prioriza actualmente otros aspectos y no parece dispuesto a modificar su estructura para recuperarlo.
Por eso, dentro del club empieza a asumirse que su etapa puede estar llegando al final. Si aparece una propuesta satisfactoria en enero, el Barça estará dispuesto a escucharla y el propio jugador tendrá que valorar un destino donde pueda recuperar continuidad.
Flick ha sido tajante con la planificación. Balde ya no forma parte del núcleo sobre el que quiere construir el equipo y todo apunta a que no tendrá nuevas oportunidades importantes. Salvo un cambio radical de escenario, su próximo gran movimiento será fuera del Barça y enero se perfila como la fecha definitiva para cerrar una salida que ahora parece inevitable.
