La salida de Xabi Alonso del Real Madrid ha sorprendido más por el momento en el que se ha producido que por el hecho en sí. Y es que el run-run sobre el despido del entrenador vasco hace semanas que sobrevuela el Santiago Bernabéu, desde el desprecio público de Vinícius Júnior al ser sustituido en el Clásico de la Liga. Aquel día algo se rompió en el vestuario del Real Madrid, un mal gesto que, sea casual o no, fue seguido de una racha de malos resultados, con solo 2 victorias en 8 partidos, con las derrotas contra el Celta y el Manchester City como momento más crítico.
En aquel momento se produjo una reunión en el Bernabéu en el que ya se puso el nombre de Álvaro Arbeloa encima de la mesa, ya que Xabi Alonso sería destituido si el Real Madrid no ganaba su partido de la Liga contra el Alavés. El Real Madrid ganó y mantuvo la racha contra el Talavera, el Sevilla y el Betis, triunfos que, aparentemente, calmaban un poco los ánimos.
Parte del vestuario, sin sintonía con Xabi Alonso
A pesar de las victorias, desde el entorno del Real Madrid se aseguraba que el vestuario del Real Madrid estaba dividido, con un grupo de jugadores que no se creían a Xabi Alonso, hasta el punto de quejarse por la duración de los vídeos en la previa de los partidos.
Todo quedaba supeditado al rendimiento del equipo en la Supercopa de España, donde el Real Madrid debería enfrentarse al Atlético de Madrid, que en la Liga había ganado por 5-2, y muy posiblemente al Barça. El Madrid logró superar al Atlético, por 2-1, aunque dejó muchas dudas, ya que el equipo fue excesivamente defensivo. Y la sensación fue mucho peor en contra del Barça, partido en el que Xabi Alonso apostó por un fútbol propio de un equipo pequeño, a pesar de que se ha intentado vender la teoría de que, al no caer goleado, había salido reforzado, nada más lejos de la realidad.
Una imagen que da la vuelta al mundo: Mbappé contradice las órdenes de Xabi Alonso
La guinda del pastel se produjo justo después del final del partido, en una imagen que ha hecho mucho daño. Es tradición en los torneos que organiza la RFEF que el equipo campeón le haga el pasillo al subcampeón antes de recoger las medallas y que después del subcampeón le haga el pasillo al campeón. Y Xabi Alonso, como algunos jugadores así lo entendieron, por lo que se quedaron cerca de la zona.
Mientras, las cámaras captaron a Kylian Mbappé pidiendo que todos los jugadores del Real Madrid se fueran a los vestuarios, contradiciendo así a Xabi Alonso. Lo más sorprendente es que los jugadores e incluso el entrenador deciden hacer caso a las órdenes del delantero francés, un auténtico despropósito que evidencia que en el vestuario del Madrid tiene más fuerza Mbappé que el entrenador.
