El gobierno de Estados Unidos ha anunciado este viernes una recompensa de hasta diez millones de dólares —cerca de nueve millones de euros— para obtener información que permita localizar al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei. La medida forma parte de una iniciativa del Departamento de Estado para presionar el entorno de poder de la República Islámica en plena escalada del conflicto. Washington también ha ampliado esta recompensa a nueve altos cargos más del régimen iraní. Entre las figuras incluidas en la lista se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, así como los ministros de Inteligencia y del Interior, Esmaeil Khatib y Eskandar Momeni. Según las autoridades estadounidenses, la recompensa se concederá a cambio de información que permita identificar o localizar a estas figuras clave del gobierno de Teherán.

En la lista también figuran otras figuras cercanas al centro del poder iraní, como el general Yahya Rahim Safavi, asesor militar del líder supremo, y Ali Asghar Hejazi, subjefe de Estado Mayor de la Oficina del líder supremo. Además, Washington ofrece la misma recompensa por cuatro responsables adicionales de los cuales no ha revelado la identidad. Se trata de un comandante de la Guardia Revolucionaria, otro asesor del líder supremo, el jefe militar de su oficina y el secretario del Consejo de Defensa. Según el Departamento de Estado, “estas personas dirigen y controlan varios componentes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que planifica, organiza y lleva a cabo actos terroristas en todo el mundo”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había expresado el lunes su malestar con el nombramiento de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irán. A pesar de esta crítica, el mandatario evitó concretar cuál podría ser la respuesta de Washington ante el relevo al frente del régimen iraní. En una conversación con The New York Post, Trump admitió abiertamente su disconformidad con la designación del dirigente, de 56 años. Cuando se le preguntó qué planes tenía respecto al nuevo líder iraní, el presidente esquivó los detalles: “No te lo diré. No te lo diré. No estoy contento con él. No durará mucho”. Por el momento, la única medida concreta anunciada es la oferta de una recompensa millonaria para obtener información que permita localizarlo.

Herido en los ataques

Mojtaba Jamenei ha asumido el liderazgo supremo de Irán después de la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, en el bombardeo lanzado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Varias informaciones apuntan a que en ese mismo ataque él también habría resultado herido de gravedad. El nuevo dirigente, considerado una figura de línea dura y con fuertes vínculos con la Guardia Revolucionaria, llega al frente del régimen en plena escalada de tensión con Washington.