El Real Madrid ha anunciado este lunes en un comunicado la sorprendente destitución de Xabi Alonso, una noticia inesperada, ya que parecía que el entorno del club blanco se había conformado con perder por la mínima en contra del Barça la final de la Supercopa de España. "Xabi Alonso siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda del Real Madrid y ha representado en todo momento los valores de nuestro club", ha afirmado el club a través de un escueto comunicado. El sustituto del vasco será Álvaro Arbeloa, hasta ahora el entrenador del Real Madrid Castilla.

Termina así el breve paso por el banquillo del Real Madrid de Xabi Alonso, que aterrizó en el club blanco en verano, para dirigir al equipo en el Mundial de Clubes. Los malos resultados de las últimas semanas y la preocupante falta de un patrón de juego generaron unas dudas sobre sus capacidades para levantar al equipo que han terminado con el entrenador despedido justo después de Navidad.

Los primeros roces, en verano

 A pesar de que Xabi Alonso fue recibido como el gran salvador del Real Madrid, no tardaron en producirse los primeros roces con Florentino Pérez. El primero fue en el Mundial de Clubes, donde el Real Madrid cayó estrepitosamente contra el PSG. Xabi Alonso nunca consideró que aquella derrota se le podía atribuir a él, ya que la temporada no había empezado. De hecho, el entrenador llegó a decir que el Mundial de Clubes era una competición menor que no importaba, lo que no gustó nada en la zona noble del Santiago Bernabéu.

Luego llegó la planificación deportiva, donde volvió a haber roces. Xabi Alonso aprobó los fichajes de Trent, Carreras, Huijsen y Mastantuono, aunque exigió la llegada de un centrocampista de primer nivel que asumiera el rol de Tomi Kroos. No le hicieron caso, lo que generó malestar en el técnico vasco.

El enfado de Vinícius, el principio del final

Y llegó el Clásico del Bernabéu, un partido que se llevó el Real Madrid, pero que rompió el vestuario por culpa del gesto de Vinícius Júnior al ser sustituido. Acababa de empezar una guerra interna entre el entrenador y una de sus grandes estrellas, el inicio del final. A todo ello siguieron los malos resultado del Madrid, con un juego mediocre, pinchazos que fueron erosionando la figura de un Xabi Alonso cada vez más cuestionado. 

Las victorias contra el Sevilla y el Betis en Liga parecía que le daban oxígeno y que solo sería despedido si el Real Madrid caía con contundencia en la Supercopa de España por lo que, al no suceder, se dio por hecho que Xabi Alonso seguiría en el banquillo. No ha sido así, lo que da a entender de que el entrenador vasco estaba sentenciado incluso antes de viajar a Arabia Saudita. Empieza una nueva era en el Real Madrid con Álvaro Arbeloa al frente. La crisis es ya una evidencia.