Muy atrás han quedado esos días en los cuales el Chelsea tenía un enorme interés en la incorporación de una de las estrellas del Barça. Porque tampoco hace falta hacer mucha memoria para recordar que Todd Boehly quiso firmar a Ronald Araújo, poco después de convertirse en el nuevo propietario, comprándole el club a Roman Abramovich. Era uno de sus objetivos prioritarios, e intentó llegar a un acuerdo en verano de 2023 para cerrar el traspaso.
Tenía la intención de convencer a Joan Laporta con una oferta astronómica, y puso 80 millones de euros encima de la mesa, entre fijos y variables. Una propuesta que fue rechazada al instante en el Spotify Camp Nou, donde no tenían la intención de prescindir de un crack que era indispensable para Xavi Hernández, y que se había convertido en el líder de la retaguardia. También era uno de los capitanes, y un ídolo para la afición.
El futbolista, por su parte, tampoco se mostró interesado en aterrizar en Londres, a pesar del elevado sueldo que le ofrecían, y del ambicioso proyecto que tenían preparado. Quería triunfar como azulgrana, y se encontraba muy cómodo, así que no dudó en descartar la idea. Pero tres años más tarde, la situación ha cambiado de forma radical, y ahora sí que está entre los candidatos a hacer las maletas, ya que ha perdido su condición de titular.
Con Hans-Dieter Flick nunca ha acabado de mostrar su mejor versión, y ha pasado a ser la última opción en las rotaciones. Sus graves errores en momentos determinantes han provocado que el entrenador alemán le acabe sentenciando, y antes ha preferido decantarse por Eric Garcia, por Pau Cubarsí, e incluso, por Gerard Martín. Su futuro no deja muchas dudas, y en el Barça tienen previsto traspasarlo, para obtener ingresos, y firmar a un nuevo central de clase mundial.
El problema es que desde Stamford Bridge ya se han olvidado definitivamente de Araújo, y controlan una lista de defensores que resulta mucho más convincente para Boehly y para el nuevo mánager, Liam Rosenior.
El Chelsea ya no paga ni 30 ‘kilos’ por Araújo
A pesar de que el Barça ahora pueda permitir la despedida de Araújo por una cantidad muy inferior a la cual solicitaban en el pasado, el Chelsea ya no tiene la intención ni de pagar 30 ‘kilos’ por el defensor nacido en el año 1999.
Así que, como han explicado en ‘The Sun’, Laporta y Deco tendrán que encontrar otro comprador.
