El Barça quedó eliminado de la Champions contra el Atlético de Madrid. Los blaugrana afrontaban el partido con la esperanza de darle la vuelta a una eliminatoria que se había complicado mucho. Y no era una tarea sencilla. El Cholo todavía no había perdido nunca ningún partido de eliminatoria de Champions como local. Pues bien, los culés sí que consiguieron ganar (1-2) —y romper esta racha—, pero no tuvieron suficiente para levantar el 0-2 de la ida. Esto se puede explicar por la falta de efectividad en ciertos momentos, por aspectos a mejorar en la presión avanzada, pero el partido volvió a quedar marcado por la polémica arbitral. Tal como ya había pasado en la ida.
Un criterio desigual que enciende la indignación blaugrana
Para empezar, hay un dato muy llamativo: los colchoneros cometieron un total de 15 faltas y no vieron ninguna tarjeta. Ni una. En cambio, el Barça hizo 8 y acabó con una amarilla y una roja. Una permisividad arbitral evidente con los locales. Los números lo evidencian. Pero no es ninguna novedad. En la ida, el Atlético cometió 17 faltas y vio 3 amarillas, mientras que el Barça hizo 6 y recibió 2 amarillas y 1 roja. Más allá de las amonestaciones, el árbitro Clément Turpin no tuvo ni de lejos su mejor partido.
La primera gran polémica llega en el minuto 40. Dani Olmo, con la posición ganada, está dentro del área y Marcos Llorente lo empuja por detrás, haciendo caer al jugador egarense. Es cierto que se trata de un contacto de baja intensidad, pero podría haber sido suficiente para señalar penalti. Ni Turpin ni Jérôme Brisard, desde el VAR, lo consideraron así. Habría podido suponer el 1-3. Después del descanso llega otra acción discutida. En el gol anulado a Ferran Torres por fuera de juego —sí que estaba en posición antirreglamentaria—, todo nace de un chute de Gavi que Lenglet rechaza dentro del área. El problema es que, después de tocarle en la pierna, el balón impacta también en el brazo. Es verdad que viene de su propio rebote, pero se podría interpretar que lo tiene en una posición antinatural. Se trata de una acción similar a la del penalti señalado a Eric Garcia a instancias del VAR en el Clásico de la primera vuelta de la Liga. En este caso, sin embargo, ni el VAR ni el árbitro lo consideraron punible. Tampoco la realización mostró la jugada. Curioso, cuando menos.
El último giro polémico llega con Eric Garcia
Esta poca incidencia del VAR en acciones dudosas que podían favorecer al Barça no siguió el mismo criterio cuando la jugada podía beneficiar al Atlético de Madrid. En el minuto 77, Sorloth encara portería, cae al suelo después de una disputa con Eric Garcia y, en primera instancia, el árbitro señala fuera de juego. Esta vez, sin embargo, sí que el VAR intervino para hacer revisar una posible roja. La cuestión es que el contacto tenía una intensidad muy similar a la acción de Llorente sobre Dani Olmo en la primera parte. Turpin la revisó y, sin dudarlo, mostró la roja. Dos jugadas similares, pero resueltas con criterios diferentes. Todas estas polémicas, sumadas a las de la ida, también han acabado marcando la eliminatoria del Barça contra el Atlético. Y han generado una gran indignación entre jugadores y aficionados culés.
