Álvaro Arbeloa se ha mostrado superado por la situación que se vive en el Real Madrid. Llegó con la promesa de hacer muchos cambios y tratar de revertir la dinámica tan preocupante en la cual se encontraban, una cosa que no ha sido capaz de hacer, como queda demostrado con las sensaciones y los resultados del equipo estas últimas semanas. Y lo peor es que el vestuario continúa siendo ingobernable, con futbolistas que hacen la guerra por su cuenta constantemente.

Aparte, tampoco obedecen las órdenes ni las indicaciones, y esto provoca que sea muy complicado poder trabajar. El ejemplo más evidente lo encontramos con Vinícius Júnior, que constantemente es criticado por su poco compromiso defensivo y su escasa aportación. Un lujo que antes se podía permitir, ya que era determinante cuando tocaba la pelota, y era capaz de resolver todos los partidos con sus genialidades. Ahora, en cambio, pasa totalmente desapercibido.

Vinícius Real Madrid Europa Press
Vinícius Júnior

No se parece en nada a ese futbolista que asombró al planeta, y que estuvo a punto de ganar el Balón de Oro. Por lo tanto, no se merece tener ningún privilegio, y está entre los grandes señalados por la grada del Santiago Bernabéu. Tampoco ayuda el hecho de que su renovación esté paralizada, y los rumores que sugieren una separación en verano sean constantes. El problema es que es intocable, y el joven mánager no se atreve a sustituirlo ni a dejarlo en el banquillo.

Exactamente lo mismo sucede con Jude Bellingham. Está totalmente irreconocible, y no encuentra la solución para volver a su mejor versión. El Madrid le necesita en una demarcación mucho más atrasada, donde pueda ayudar a elaborar las jugadas y a recuperar balones. Pero su egoísmo y su exigencia por jugar cerca del área rival provoca que esté constantemente en el campo contrario, descuidando sus obligaciones y sus responsabilidades.

Jude Bellingham y Axel Witsel
Jude Bellingham 

Su vida nocturna también es un asunto que genera mucha preocupación, y que podría ayudar a explicar su declive. No obstante, Arbeloa tampoco puede cambiarlo, por ser uno de los pesos pesados del equipo, como recuerdan en el diario ‘AS’.

Dean Huijsen tampoco se salva

Para acabar, nos encontramos con Dean Huijsen, a quien Arbeloa pidió que corriera menos riesgos a la hora de sacar el balón, y que fuera mucho más contundente en las acciones defensivas.

Viendo su enésimo desastre, contra el Benfica, queda comprobado que esta conversación no sirvió para nada. En su caso, tan solo juega porque no hay más alternativas en el eje de la retaguardia, por culpa de las lesiones.