Anthony Gordon y Karim Adeyemi llegaron al Barça con expactativas muy altas en la figura de Jules Koundé. Los dos sabían que se encontrarían con un defensa de enorme reputación, acostumbrado a competir al máximo nivel y considerado durante mucho tiempo uno de los laterales más fiables de Europa. Sin embargo, las primeras semanas de convivencia han provocado una impresión muy diferente: el francés está ofreciendo un nivel demasiado alejado de lo que esperaban.
La sorpresa no viene únicamente por los partidos. En los entrenamientos también han detectado a un Koundé menos intenso, menos preciso y con más dificultades para imponerse en situaciones que antes resolvía con autoridad. Gordon y Adeyemi, dos atacantes especialmente explosivos, esperaban encontrar un defensor casi imposible de superar. Por el contrario, han conseguido generarle problemas con una facilidad que no imaginaban.
Koundé ya no transmite la seguridad de antes
El francés atraviesa uno de sus momentos más delicados desde que llegó al Barça. Sus errores defensivos se han multiplicado y el partido ante el Rayo terminó de encender todas las alarmas. Perdió duelos importantes, estuvo impreciso con balón y volvió a mostrar una falta de contundencia que preocupa especialmente a Hansi Flick.
Esa sensación también aparece durante las sesiones de trabajo. Gordon y Adeyemi han podido comprobar de primera mano que la versión actual de Koundé está lejos de aquella que le dio fama internacional. Ambos aprovechan su velocidad para atacarle constantemente y eso está dejando al francés expuesto ante sus propios compañeros.
Los nuevos fichajes esperaban encontrarse algo muy diferente
Precisamente por su reputación, Gordon y Adeyemi pensaban que Koundé sería uno de los futbolistas que marcarían el nivel competitivo de los entrenamientos. La realidad está siendo otra. Los dos han quedado mucho más impresionados por otros defensores de la plantilla y no entienden que el francés mantenga todavía una jerarquía tan alta. Hansi Flick también ha tomando nota. Eric Garcia ofrece mayor seguridad en determinadas situaciones y Xavi Espart ha irrumpido con una fuerza que amenaza directamente el puesto de Koundé. El técnico no piensa mantener titularidades por nombre o trayectoria.
El problema para Koundé ya no es únicamente convencer al entrenador. También necesita recuperar la percepción que existía sobre él dentro del propio vestuario. Gordon y Adeyemi llegaron pensando que entrenarían contra uno de los mejores defensores del mundo y se han encontrado, por ahora, con uno de los jugadores más señalados del Barça.
