Manresa se ha levantado este miércoles todavía consternada por el asesinato de Carles Vilajosana, presuntamente a manos de dos menores de 15 y 16 años, durante la madrugada del pasado martes, cuando volvía de la Festa Major. Una vez pasadas las 24 primeras horas después de los hechos, este miércoles a las 12 del mediodía más de 200 personas —según medios locales— se han reunido en la plaza del Ajuntament de Manresa para condenar la muerte violenta del hombre de 45 años. En este sentido, el alcalde de Manresa, Marc Aloy, ha asegurado que la ciudad "ha sido y debe seguir siendo una ciudad de paz" y ha anunciado que el Ajuntament se presentará como acusación popular.
El alcalde ha estado acompañado del conseller de Justícia, Ramon Espadaler, la delegada del Govern a la Catalunya central, Elia Tortolero, y la madre de los dos mellizos de la víctima, y expareja. El acto ha comenzado con un emotivo minuto de silencio y ha continuado con la condena de los hechos "de manera rotunda y sin fisuras" por parte del alcalde, que ha trasladado el pésame a la familia y amistades de la víctima. Aloy ha calificado el caso de "extrema gravedad" y ha lamentado que "una de las noches más bonitas de la ciudad —la del Correfoc— se ha convertido en la peor".
También ha agradecido la labor de los Mossos d'Esquadra, que ha permitido detener a los presuntos autores, y ha reclamado que "el peso de la ley caiga" sobre los responsables: "Quien la hace, la paga", ha aseverado. Por ello, ha pedido a todas las administraciones que asuman su responsabilidad ante una situación que "requiere soluciones" y ha asegurado que el Ajuntament "llegará hasta donde sea necesario" para acompañar a la familia y exigir justicia. "Estamos hablando de jóvenes que han utilizado una violencia extrema, jóvenes de 16 años que iban con una navaja en una noche de fiesta mayor. Esto es intolerable", ha denunciado.
La comunidad islámica pide preservar la convivencia
Al acto institucional también han asistido representantes de todos los partidos con representación en el pleno municipal, miembros del Consell Comarcal del Bages y alcaldes y representantes de otros municipios de la comarca, entre ellos el alcalde de Castellnou del Bages, pueblo de donde era vecino Carles. Además, en el acto también se han podido ver algunos miembros de las dos comunidades islámicas de la ciudad, según indica Regió7, y a través de un comunicado conjunto han expresado "la más profunda consternación, condena y rechazo absoluto" ante el crimen. Tanto la Comunidad Islámica de Manresa como la Comunidad Islámica del Bages han hecho un llamamiento a todas las instituciones, entidades sociales, medios de comunicación y ciudadanía a actuar "con responsabilidad" y trabajar para preservar la convivencia de la ciudad.
Denuncian la instrumentalización política del caso
Precisamente, el crimen ha generado un fuerte debate sobre la seguridad en Manresa en las redes sociales y, a raíz de ello, el alcalde ha denunciado la instrumentalización política del caso para alimentar el debate partidista. "No podemos aprovecharnos del dolor de la familia para hacer política, debemos trabajar para buscar soluciones", ha defendido. En la misma línea se ha pronunciado la delegada del Govern a la Catalunya Central, que ha reclamado contundencia ante las formaciones políticas que, según ha dicho, utilizan el dolor de una familia para "avivar los discursos de odio". Tortolero ha defendido que hay que ser "totalmente contundentes" con aquellos que intentan fomentar el odio en "un momento tan doloroso". Por su parte, el jefe de la oposición, Ramon Bacardit (Junts), ha reclamado más contundencia en una ciudad que, ha dicho, "no va bien" y ha hecho un llamamiento a la unidad política.