Crisis en el Museo del Louvre de París. Su presidenta, Laurence des Cars, ha dado el paso definitivo para abandonar el cargo, presentando la dimisión que ha sido aceptada este martes por el presidente francés, Emmanuel Macron, según ha informado el Elíseo. "El jefe del Estado la ha aceptado y la ha calificado como un acto de responsabilidad en un momento en el que el museo más grande del mundo necesita tranquilidad y un nuevo impulso para llevar a cabo obras importantes de seguridad, modernización y el proyecto 'Louvre-Nouvelle Renaissance'", ha especificado al presidencia francesa en un comunicado. El Louvre ha vivido una grave crisis de seguridad después del polémico robo del 19 de octubre.
El robo conmocionó a Francia ante la sustracción de ocho joyas históricas de la corona francesa. El episodio dejó al descubierto graves deficiencias en la seguridad del recinto de una de las instituciones más emblemáticas del país, de Europa y del mundo. Cuatro ladrones protagonizaron un robo de película en tan solo siete minutos. Este hecho encendió todas las alarmas sobre la gestión de la seguridad del museo, que salvaguarda una de las mejores colecciones de arte de todo el mundo. El robo dejó a la vista infraestructuras envejecidas, falta de personal y saturación de visitantes. El hecho implicó también que se pusiera en duda el papel del Estado en la protección del patrimonio nacional.
El valor de las joyas robadas
El museo francés estimó en 88 millones de euros el valor de las joyas robadas y la fiscal de París, Laure Beccuau, afirmó que la cifra "no es comparable con los daños históricos" causados por el robo. El robo se produjo en medio de una grave crisis institucional en Francia, con las idas y venidas de las mociones de censura, del primer ministro Sébastien Lecornu y con el expresidente Nicolas Sarkozy en prisión.
Des Cars reconoció que no se había detectado con suficiente rapidez la llegada de los ladrones porque el sistema de cámaras perimetrales de protección exterior, dijo, "es insuficiente". En una comparecencia ante una comisión del Senado francés días después del robo, Des Cars señaló que el robo había provocado "una herida inmensa" y que "nos han derrotado". No obstante, defendió que los dispositivos de seguridad del museo "funcionaron correctamente" y aseguró que "el personal actuó de acuerdo con los protocolos". Concretamente, para mejorar la seguridad del museo más grande del mundo, pidió, entre otras cosas, que se instale una comisaría de policía en el interior mismo del recinto.
