La Sala Oval del Palau Nacional de Montjuïc, sede del Museu Nacional d'Art de Catalunya, se ha vestido de gala este sábado para acoger la Noche de las Letras Catalanas, que han impulsado Òmnium Cultural y el Institut d'Estudis Catalans con un nuevo formato para entregar los principales premios de la literatura en catalán. El punto álgido de esta gala, renovada para crear "un gran evento icónico" para las letras catalanas ha llegado con la entrega del 66º Premi Sant Jordi que se ha llevado el autor Carles Rabassa por su novela Prometeu de mil maneres. El libro, con una clara vertiente social que toca temas como la lucha de clases, la marginalidad y la necesidad de amor de sus personajes, ha cautivado al jurado. Por otro lado, La gran família, la novela de Antònia Carré-Pons se ha alzado en el 75º aniversario de la gala de los principales premios de literatura en catalán con el premio Òmnium a la Mejor Novela del Año 2025. La obra describe la relación entre dos hermanas jubiladas que, para no aburrirse, buscan un compañero de piso. La gala, que han conducido Elisenda Pineda, Alba Riera y Xavier Grasset, ha galardonado otras once obras y productos culturales en lengua catalana y ha servido como clamor para la defensa de la lengua y la cultura catalanas, así como para recoger las reivindicaciones contra la guerra y en defensa de sectores como los docentes.

En la noche de su 75º aniversario, la Noche de Santa Lucía se revoluciona y se reinventa y pasa a proclamarse la Noche de las Letras Catalanas, que quiere ser el punto central de la celebración de la literatura en catalán. La unión entre Òmnium Cultural y el Institut d'Estudis Catalans quiere convertirse en un evento icónico para celebrar las letras catalanas y posicionarlas ante el gran público desde la televisión y con una gala con actuaciones musicales y más cultura. Desde un escenario cubierto de blanco, los diferentes artistas han subido a recoger cada uno de los premios de la Noche, que con esta voluntad de interpelar a toda la población y acercar la literatura y cultura catalanas al público, también amplía su oferta de galardones con cinco nuevos premios. El Premio Àngel Guimerà, que se otorga a la mejor novela dramática; el Premio Lo Somni al Nuevo Talento Literario, que reconoce la mejor nueva voz en la narrativa catalana; y el Premio Viñeta FICOMIC, que, por primera vez, ha reconocido el trabajo de los autores de cómics en catalán. Una noche de celebración de la buena vida de la narrativa, la poesía, el cómic y, en general, la literatura en catalán, y para reconocer a los autores que la hacen crecer. 

Prometeo de mil maneras, Premio Sant Jordi

El premio Sant Jordi, en esta ocasión, lo ha ganado Carles Rebassa, el autor de Prometeu de mil maneres, que estará disponible durante este mes de marzo. Rebassa ya fue premiado con el premio Carles Riba de esta gala en su momento, y este sábado ha subido a recoger el Sant Jordi para la segunda novela. Una novela que ha definido como una obra de crítica social, que toca temas como la marginalidad, la lucha de clases y, sobre todo, una reflexión sobre las relaciones humanas y el enamoramiento. Una novela de relaciones humanas, con intriga y misterio, y que está construida con metáforas brillantes y una bellísima lengua catalana. El enamoramiento del protagonista, que se vive de forma peligrosa, temeraria y carnal, convive con la crítica social y la convivencia “entre amos y criados”. El protagonista, Prometeu Dolors, se enamora del joven Carles y su mundo se trastoca. La desesperación, la mentira y la necesidad de amor del protagonista se amalgaman en Palma, una ciudad que, como él, no sabe regenerarse sin destruirse, como un Prometeo encadenado. Por otro lado, el segundo gran premio de la noche, el Premi Òmnium a la Mejor Novela del año 2025, lo ha ganado Antònia Carré-Pons por su libro, La gran família. En su discurso, Carré-Pons ha querido reivindicar la figura de la mujer en la literatura y, en este sentido, ha criticado que solo dos de las diez novelas nominadas al premio fueran escritas por mujeres y ha pedido una selección más igualitaria de cara a la próxima edición.

La de las Letras Catalanas es una noche de premios con un largo recorrido y que han reconocido a las voces más importantes de la literatura en catalán durante su historia. Uno de estos es el 67º Premio Carles Riba de poesía, que en esta ocasión ha sido otorgado a Jaume Coll Mariné y Com les fulles. Una colección de poemas que nace de una conexión íntima con la naturaleza en un lugar y tiempo concreto, y que es un entorno cotidiano y familiar, que comporta una manera de estar en el mundo y en el tiempo. El autor afirma que quiere representar “una pequeña estupefacción con el mundo” de una persona, que en el mundo “no es más que una hoja, pero, sin embargo, está en el mundo”. Por su parte, el 52º Premio Joaquim Ruyra de literatura juvenil ha ido a parar este sábado al veterano Alejandro Palomas, que lo recoge por su obra Una veritat. Palomas recupera a Guillem, el protagonista de Un fill, novela ganadora del Premio Ruyra el año 2014, para explicar “cómo la mirada de los niños trastoca el mundo de los adultos”. El autor explica que recurre a la imaginación y la fragilidad de la infancia para construir el mundo emocional de los jóvenes “a partir de las ausencias, los silencios y las fragilidades familiares”. 

Premios con recorrido

Este año, el 28º premio Mercè Rodoreda de cuentos y narraciones lo ha recibido Marc Artigau Queralt por su primer libro de cuentos: Aquest serà el nostre pou. Se trata de una recopilación de 12 cuentos que, según indica el autor están “unidos por la responsabilidad individual ante el colectivo”. El libro trata temas de actualidad como la gentrificación, la burocracia, la migración o la educación de las criaturas que, según apunta el jurado, “acierta en el tono y la prosa”. Artigau es autor de teatro, de narrativa y de poesía y también colabora creando cuentos radiofónicos para la emisora RAC 1. Sobre el escenario, Artigau ha querido destacar que escribir es su placer, pero “que te lean es un privilegio”. Por otro lado, el Folch i Torres de novela infantil y juvenil es para Animals que cauen del cel, un libro de Víctor Borràs i Gasch que tiene como protagonista a una niña que, mientras espera que la vengan a buscar en el escalón delante de una peluquería, le cae un animal de papel del cielo. A lo largo de la novela, la niña forjará, a través de la creatividad y de las acciones, un vínculo con la persona que le hace llegar estos animales cuando deja de hacerlo. Aina aprenderá a mirar el mundo con ojos curiosos a través de una novela en la cual el jurado ha destacado “la prosa delicada y precisa” del autor, con una “notable capacidad para captar la emoción de las cosas pequeñas”.

Y premios nuevos

Cristina Genebat, con Sorra, ha sido reconocida en esta gala como la mejor nueva voz de la literatura catalana. Con el premio Lo Somni, de nueva creación para esta 75ª edición de la Nit de les Lletres Catalanes, el jurado ha reconocido a Genebat por ser una voz “nueva y fresca, que dibuja un mosaico de todas las vidas que pueden caber dentro de una vida”. Con Sorra, Genebat, que tiene una reconocida carrera en la dramaturgia, lleva al lector las voces y las vidas de tres mujeres de edades diferentes (12, 25 y 48 años) y nos habla de cómo se relacionan con el mundo, siempre con un toque de humor, afirma. El jurado considera que la obra examina “cómo la mirada masculina condiciona a las mujeres a través de las diversas edades” y que Genebat lo hace “creando voces genuinas y extraordinariamente cercanas”. Dentro de los premios de nueva creación está también el Àngel Guimerà, que reconoce La segona línia, como la mejor novela dramática. La obra se desarrolla en un escenario, una urbanización de veraneo de Calvià en invierno, que se une a los mismos personajes para construir una historia en la cual la crítica a la turistificación actúa en un segundo plano para dar voz a cuatro personajes, entre los cuales hay tres voces masculinas que, fracasadas, buscan la redención. El tercer nuevo premio es el Vinyeta FICOM que ha galardonado a Berta Cusó por su obra, La conca dels àngels, que trata desde un punto de vista femenino “un tema universal como la guerra” con un enfoque original y mucha “personalidad a nivel gráfico”.

Por otro lado, el 46º Premio Muriel Casals de comunicación ha sido galardonado este año ex aequo a La Contracoberta, de Editorial Barcino y conducido por Clàudia Rius; y a Club Tàndem, el proyecto multiplataforma sobre literatura impulsado por 3Cat y que presentan la comunicadora Juliana Canet y la crítica literaria y profesora Marina Porras. El jurado ha reconocido las dos producciones por “difundir con rigor y estima tanto la lengua como la literatura catalanas”. De La Contracoberta, el jurado destaca su uso de referentes indiscutibles para transferir el conocimiento sobre la literatura, mientras que de Club Tàndem han destacado su presencia en todo el territorio y la presencia de las voces de los autores. En la categoría internacional, el 39º Premio Internacional J.B. Cendrós, ha sido otorgado este año a Paul Freedman, profesor de historia en la Universidad Yale de los Estados Unidos por su dilatada trayectoria dedicada al estudio del pasado medieval de Catalunya y a su proyección internacional. Su investigación, desde sus primeros libros, ha contribuido decisivamente a renovar la interpretación de la historia catalana, situándola en los grandes debates históricos europeos. Su último libro se titula The Splendor and Opulence of the Past: Studying the Middle Ages in Enlightenment Catalonia (2024), que será publicado en catalán el año 2028. Finalmente, el 11º Premio PEN Català Montserrat Franquesa de Traducción 2026 le ha sido otorgado a Ramon Monton por su traducción de José y sus hermanos, la inmensa tetralogía de más de 2.000 páginas de Thomas Mann.