El Turó de la Rovira es uno de los lugares de Barcelona más frecuentados por los turistas que visitan la ciudad. Situado en el distrito de Horta y Guinardó, este lugar de la ciudad también es conocido como los Búnkers de Barcelona y decenas de personas se desplazan cada día para pasar un rato con los amigos, las parejas, descansar, hacer deporte... o hacer botellón. Hace un par de años estas noticias estaban a la orden del día, con denuncias vecinales por los comportamientos incívicos de los visitantes. También criticaban el colapso de la línea de autobuses de la zona y que los turistas los usaban sin pagar.  Este miércoles, el Consejo Vecinal del Turó de la Rovira ha compartido en las redes sociales un nuevo episodio muy grave. “El lunes por la tarde, un grupo de turistas borrachos entró, desde dentro de las baterías (ya cerradas), en la casa de unos vecinos. Al ser descubiertos, intentaron agredir a la pareja, que tuvo que refugiarse dentro de casa para evitar un linchamiento”, explican en un tuit, donde adjuntan fotografías de las escaleras con macetas por el suelo después de este ataque. Según explican, cuando los afectados llamaron a la policía, les pidieron que lo denunciaran al día siguiente. 

En mayo de 2023, ante la polémica que rodeaba este punto de la ciudad y las quejas de los vecinos, se estableció el cierre nocturno del espacio, para proteger el recinto arqueológico del entorno de la batería antiaérea y el descanso de los vecinos. Desde el Consell Veïnal, sin embargo, también han compartido vídeos donde se ve que, más tarde de esta hora límite, los “búnkeres” continúan estando llenos de gente, que bebe y grita. “Esta es la tónica desde hace meses, lo sabe la Guàrdia Urbana y el distrito, pero no llevan a cabo medidas eficaces para evitar estas situaciones”. Por ejemplo, proponen requisar el alcohol a los turistas que suben a hacer botellón, también después de la hora de cierre. A la vez, piden acciones para evitar que las calles del entorno se conviertan en urinarios oficiales de la zona, o que cada mañana haya centenares de latas y botellas acumuladas”. 

Las propuestas de los vecinos para revertir la situación  

“Todo esto lo podemos soportar, más mal que bien”, añaden los vecinos, que ponen como línea roja “la agresión” sufrida por los vecinos. Yendo más allá, señalan directamente al concejal de Seguridad, Albert Batlle, como “responsable directo, por su inacción, de la situación de inseguridad que se vuelve a vivir en el Turó de la Rovira”. En un largo hilo de publicaciones en las redes, han anunciado las “acciones necesarias” para garantizar la seguridad y el derecho a vivir tanto en el Turó de la Rovira como en Barcelona. Entre las propuestas de mejora, piden que se intensifique el control y sanción del acceso al recinto cerrado fuera de horario, que se instalen sanitarios portátiles y más papeleras. También condiciones dignas para los agentes cívicos, más medidas para evitar atascos y situaciones de peligro en la calle Gran Vista por la tarde y la reforestación de las zonas donde actualmente se hace botellón.