El pasado viernes, en paralelo a un encuentro entre miembros de la Coordinadora Pro Museo del Transporte de Barcelona y representantes del gobierno municipal encabezados por Laia Bonet, primera teniente de alcaldía y presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) y Xavier Flores, consejero delegado de TMB, se dio a conocer la propuesta de esta empresa pública para dar, en cierta manera, respuesta a la demanda ciudadana de un museo que acogiera vehículos históricos del transporte barcelonés. La propuesta concreta, avanzada por La Vanguardia, proyecta un futuro museo en el entorno de la ampliación del Hospital de la Vall d'Hebron, sobre las cocheras de la L3 del Metro en la Vall d'Hebron, y circunscrito al material de TMB.
Según el medio citado, la propuesta es la de situar el museo en el entorno de las llamadas cocheras de Sant Genís, que a pesar del nombre están situadas en el barrio de la Vall d’Hebron, en un nuevo espacio en el frontal de la losa de hormigón que debe acoger la expansión del recinto hospitalario al otro lado de la ronda de Dalt, con un nuevo edificio de diez plantas, así como acoger la futura sede de la Agencia de Salud Pública de Barcelona con otro edificio de ocho plantas, ambos, pendientes de construir en un plan de futuro que incluye también la cobertura de la ronda de Dalt entre las dos partes del futuro complejo sanitario.
El proyecto presentado por TMB supondría dedicar espacio para la exhibición de material histórico en parte de las instalaciones ya existentes, que cuentan con tendido de vías, así como dos nuevas plantas de espacios divulgativos donde se podrían exhibir otros vehículos, como material histórico de la flota de autobuses. Además, se prevé que este espacio se complemente con un segundo espacio mucho más grande, en un lugar no determinado, donde se podría almacenar el material no exhibido e, incluso, abrirlo al público en días determinados, conformando así una doble sede donde, en todo caso, el material expuesto quedaría restringido al de TMB.
La coordinadora rechaza el proyecto de TMB
Ante este anuncio, la Coordinadora Pro Museu del Transport, que tiene previsto llevar al pleno municipal del 30 de enero su propuesta, se mantiene firme en su petición de que la ubicación idónea de este equipamiento es el Palau de Transports i Comunicacions de la Fira de Montjuïc, un espacio que ya cumplió la función de exhibición de vehículos durante la Exposición Internacional de 1929. En un comunicado, los promotores de este equipamiento admiten haber tenido conocimiento del proyecto de “hacer un Museu del Transport, limitado a TMB, en un espacio en la Vall d’Hebron”, pero sin “renunciar a nuestra propuesta”.
Desde esta plataforma se recuerda que el espacio propuesto por ellos es un espacio protegido que no entra en los planes de derribo de parte del complejo ferial para edificar vivienda, y que, en todo caso, está pendiente de un PEMU (Plan Especial de Mejora Urbana) para definir sus usos en el marco de la reordenación de todo el espacio ferial de cara al centenario de 2029. Además, consideran de interés que la propuesta municipal incluya dos sedes, como ocurre con el London Transport Museum, que permitirían “hacer rotaciones en el patrimonio que se exponga en la sede principal”, pero apuntan que “hay dos importantes diferencias respecto del proyecto de la Vall d’Hebron”.
La primera de estas diferencias es que la sede principal del museo londinense está en el Covent Garden, una zona céntrica de la capital británica, “lugar de paso obligado de londinenses y turistas”, y la segunda, es que la segunda sede está también en “antiguas dependencias de London Transport”, mientras que en Barcelona, de momento, no se ha definido ningún espacio concreto. Además, indican que solo el material preservado por TMB ocupa un espacio de 8.000 m², mientras que la oferta de la Vall d’Hebron no tendría más de 3.000, de manera que concluyen que el proyecto “no es más que humo”, ante la ausencia de plan constructivo, además de cuestionar que sea un acierto proyectar un equipamiento de estas características en una zona de equipamientos sanitarios.
El proyecto propio, al pleno del 30 de enero
Fuentes de la plataforma consultadas por ElNacional.cat aseguran que se “mantiene la intención de presentar el proyecto de Montjuïc” el 30 de enero, cuando el presidente de la entidad, Ferran Armengol, tendrá la oportunidad de defender la propuesta ante el plenario municipal, para dar paso al debate de los grupos que la integran. En este sentido, el gobierno municipal podría presentar su propia propuesta, pero de momento la plataforma ya ha enviado un argumentario a todos los grupos políticos donde se defiende la ubicación en el espacio ferial de Montjuïc, además de incidir en algunas diferencias respecto al proyecto de TMB.
Hay que tener en cuenta que uno de los principios del proyecto es que no debe ser un museo únicamente ferroviario, sino que debería acoger no solo otros modos de transporte público -tranvías, autobuses, funiculares…-, sino también vehículos de otros servicios públicos, como limpieza o bomberos. Precisamente, en el mismo barrio donde se proyecta el museo de TMB se encuentran dos colecciones que podrían nutrir este futuro museo, la de Carruatges, en manos privadas y que incluye vehículos históricos de limpieza, y la de Bombers de Barcelona situada en el parque de Bomberos de la Vall d’Hebron. ¿Vall d’Hebron o Montjuïc? De momento TMB ha puesto su carta sobre la mesa, y en el plenario, la coordinadora expondrá la suya...