Está previsto que este martes el Boletín Oficial del Estado publique el decreto de convocatoria de las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo. En el momento que se publique, quedarán prohibidos todos los actos que supongan inaugurar obras o servicios públicos así como presentar proyectos. Desde esta óptica se entiende que este lunes, en el último suspiro preelectoral, se haya presentado el inicio de las obras de ampliación de los andenes de la estación de Rodalies de Arc de Triomf, a pesar de tratarse de una obra menor, presupuestada en poco menos de tres millones de euros, con una duración de 10 meses y que, en principio, no tiene que tener afectaciones para los usuarios.
Esta importancia menor de la obra no ha evitado que haya contado con la presencia de la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, el conseller de Territori, Juli Fernández, y tercera teniente de alcaldía y concejala de Mobilitat del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Bonet, en la que será, con toda probabilidad, la última foto en Barcelona presentando obras públicas hasta pasadas las elecciones. De hecho, los tres, en representación de sus administraciones respectivas, han insistido en la importancia de la actuación más allá de la poca duración o un presupuesto menor en comparación con otras grandes e importantes obras de infraestructuras como la de la estación de la Sagrera, que la semana pasada inició la construcción de la cubierta por encima de los andenes de los trenes de alta velocidad.
Andenes más largos
Desde el punto de vista puramente técnico, esta intervención permitirá alargar los dos andenes existentes a la estación de Rodalies de Arc de Triomf hasta los 200 metros, 30 metros más que las actuales. Eso permitirá meter trenes largos de doble composición y que Arc de Triomf pierda su condición de única estación de Rodalies de Barcelona sin andenes de 200 metros. La obra implicará cambiar de ubicación ascensores y escaleras y se aprovechará para mejorar la iluminación de toda la estación, de manera que se prevé que los andenes alargados ya sean funcionales en unos siete meses pero que las obras duren todavía tres más para modernizar la imagen de la estación. Según Rodalies, no está previsto que las obras afecten al funcionamiento diario de la estación, más allá de momentos puntuales, ya que seguirá abierta al servicio de manera ordinaria.
Una vez finalizadas las obras, "se podrán multiplicar las plazas de los trenes", según ha señalado la ministra Sánchez, una mejora que beneficiará especialmente a los usuarios de la R1, es decir, la línea del Maresme. Asimismo, la ministra se ha querido defender de las incidencias provocadas en trenes los últimos días, como la que dejó atrapados en un túnel en Sants a un centenar de pasajeros durante dos horas, lamentando estas situaciones pero recordando que habitualmente tienen que ver con el hecho de que "se están ejecutando obras", pero indicando que "estamos invirtiendo en Rodalies como nunca lo hemos hecho". "Lo que hoy genera molestias redundará en mejoras en unos años", ha añadido.
