El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este jueves por la mañana el Plan estratégico de políticas de memoria del Ayuntamiento 2026-2030, una hoja de ruta que busca reforzar una memoria histórica plural, inclusiva y transformadora en la ciudad y en centros como la antigua prisión Model y el castillo de Montjuïc. Este plan estratégico, sin embargo, se ha ganado el rechazo inmediato de entidades memorialistas, que por medio de un comunicado han denunciado la “falta de voluntad y valentía política” y le han reprochado que no figuren como ejes de actuación preferente la conversión de la jefatura de la Via Laietana y la Prisión de la Trinitat en espacios de memoria.

Siguiendo la sucesión de los acontecimientos, esta mañana la teniente de alcaldía de Derechos Sociales y Memoria Democrática, Raquel Gil, ha presentado desde la antigua prisión Modelo un plan estratégico que apuesta por una memoria orientada a defender los derechos humanos y prevenir regresiones democráticas: “No se pueden defender los valores democráticos sin tener una mirada a la memoria”, ha señalado Gil, que ha defendido el documento como un paso para convertir Barcelona en referente europeo en políticas públicas de memoria democrática mediante un modelo transversal y capaz de integrar patrimonio, educación, espacio público, cultura, tecnología y participación comunitaria.

El texto se ha elaborado gracias a un proceso colectivo y participativo, con diferentes entidades memorialistas, centros de investigación, colectivos ciudadanos y equipamientos municipales que han aportado su experiencia, conocimiento y sensibilidad. El plan, que cuenta con una inversión inicial de 6,7 millones de euros, se articula en torno a tres grandes ejes: la preservación del patrimonio y la reparación, la difusión del conocimiento histórico y la construcción de una memoria plural e inclusiva. En cuanto al primer eje, destaca la creación del Centro Memorial de la Model, que convertirá la Galería 4 de la antigua prisión en un espacio de referencia sobre memoria histórica y derechos humanos y la puesta en marcha de un Centro de Interpretación del Terrorismo en el Castillo de Montjuïc, un espacio memorial dedicado al reconocimiento a las víctimas del terrorismo y combinará una exposición permanente con programas de investigación, divulgación y actividades educativas.

Rechazo inmediato de entidades memorialistas

Ahora bien, una vez conocido el contenido de este plan, diversas entidades memorialistas, entre las cuales l’Associació Catalana de Persones ExPreses del Franquisme, la Comissió de la Dignitat, Irídia, Amical Mauthausen i Ca la Dona, han emitido un comunicado en el que han expresado el rechazo al plan presentado justo unas horas antes, apuntando que el documento presentado por Gil “no menciona la comisaría de Via Laietana, 43, evidencia carencias estructurales y de criterios hacia una política de memoria”, añadiendo que “ha sido creado sin la participación real del tejido asociativo”.

En este comunicado, las entidades lamentan especialmente que el plan municipal “no recoge la necesidad de que la Comisaría de Via Laietana 43 —sede de la Brigada Político-Social durante el franquismo y espacio de tortura sistemática del régimen— y la Prisión de la Trinitat se conviertan en espacios de memoria”. “Teniendo en cuenta que estos espacios fueron centros de represión centrales y emblemáticos de la ciudad, su ausencia en el documento no puede ser interpretada como un olvido, sino como una decisión que consideran injustificable en un plan que pretende ser la hoja de ruta de la memoria democrática de Barcelona”, añaden.