Jonathan Andic sostiene que sus declaraciones a la policía “no son contradicciones”, como sostiene la jueza de Martorell, “sino matices”; que no vio la caída mortal de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, aquel 14 de diciembre de 2024, y que solo fue dos veces al camino de Collbató (el 7 de diciembre y el 10, día que marchó sin hacer el camino porque llovía) antes del accidente, no tres veces antes (el 7, 8, 10), como sostienen los Mossos d’Esquadra. Son algunas de las respuestas que se recogen en el recurso de apelación contra su imputación por el homicidio de su padre, que su defensa ha presentado este jueves en la Audiencia de Barcelona; el último día para hacerlo.
En el recurso, al cual ha tenido acceso ElNacional.cat, los penalistas Cristóbal Martell y Sebastián de Juan rebaten “con un arsenal exculpatorio” uno a uno los seis principales indicios de los Mossos recogidos por la jueza Raquel Nieto, a la cual critican con dureza por haber permitido “la detención y exhibición” de Jonathan Andic esposado, hecho que vulnera su presunción de inocencia.
“El fallecimiento por accidente el 14 de diciembre de 2024 de D. Isak Andic Ermay, y la correlativa incoación de procedimiento de investigación acerca de las circunstancias y causas de su muerte, ha presentado un interés social exacerbado potenciado por un cuidado goteo en la filtración de las líneas de investigación policial, produciéndose una suerte de condena social como pena anticipada, que un Estado de derecho debiera evitar, máxime en un contexto adjetivo de investigación de un hecho del que habrá de conocer un Tribunal del Jurado. El auto que ahora recurrimos constituye el ornato final subsiguiente a ese cuadro indeseable”, denuncia Martell en el recurso.
La caída previa del creador de Mango
En el escrito, también se expone la caída que Isak Andic sufrió meses antes en Mutua Universal, que evidencia una afección en las rodillas del hombre más rico de Catalunya,y que este principio de artritis podría haber provocado su desequilibrio y caída al vacío en Montserrat.
Por todo ello, la defensa de Andic pide al tribunal (la secció 9 de la Audiencia de Barcelona) que revoque todas las medidas cautelares, impuestas el 19 de mayo, tras su detención: desde la prisión con fianza de un millón de euros, a la prohibición de salir del Estado español, la retirada del pasaporte y la comparecencia semanal en el juzgado.
Formas de expresarse
Entrando al por menor, la jueza de Martorell, en la resolución, indicó que Jonathan Andic había tenido contradicciones entre las dos declaraciones policiales a la hora de relatar el accidente mortal del padre. Su defensa contesta que no son contradicciones, sino formas de expresarse. La versión de él es que aquel 14 de diciembre andaba por delante de su padre, cuando sintió un ruido y vio “un bulto”, según la primera declaración, y después “un cuerpo”, en el punto más peligroso del camino de Collbató, con un desnivel de cien metros por donde cayó Isak Andic. Además, la defensa recuerda a la jueza que Jonathan hizo las declaraciones el 14 y 31 de diciembre a los Mossos, "en calidad de testigo", no como investigado.
Uno de los indicios incriminatorios es la visita del camino de Collbató tres días antes del paseo con el padre. La defensa aclara que fueron dos (una incompleta), y que Jonathan acostumbra a ir a andar allá, como la carretera de las Aigües o a hacer el camino Vell de la Mola cuando está en Formentera. Nada de “premeditación”, como sostiene la jueza. Los Mossos aseguran que el hijo del creador de Andic también estuvo el 8 de diciembre, seis días antes de la trágica caída, pero la defensa replica que no lo han podido probar.