Las informaciones sobre las cloacas del PSOE se mezclan con los nuevos detalles del caso Plus Ultra o Zapatero en unos días muy complicados para el PSOE y el gobierno de Pedro Sánchez, que, de momento, mantiene la confianza en la figura del expresidente del Gobierno y se niega a adelantar elecciones. Este miércoles, la unidad Central Operativa de la Guardia Civil entró en la sede del PSOE para "adquirir diversa documentación y archivos electrónicos en una investigación contra la trama dirigida a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban al PSOE o al Gobierno". Pero, al mismo tiempo, la UCO también entró en la dirección de la Guardia Civil para recopilar los expedientes abiertos a los agentes que habían investigado esta trama del PSOE, una operación que también se enmarca en el caso Leire Díaz. Así, el teniente coronel Balas, acompañado de otros profesionales, ha tomado declaración a sus compañeros de régimen disciplinario que recibieron la orden de investigar a los mandos por la sospecha de que hubieran filtrado información sobre los casos Ábalos y Cerdán.
En su auto, Pedraz habla de la "pretensión de que los investigados habrían llevado a cabo también actuaciones dirigidas indiciariamente a inquietar el normal desarrollo de la UCO en los diferentes procedimientos judiciales". Una de las fórmulas que, según Pedraz, usaron, fue "impulsar la sospecha sobre sus actuaciones ante la directora general de la Guardia Civil, que motivó la apertura de expedientes de información reservada". Así, según el juez, Mercedes González fue presionada por la trama de las cloacas del PSOE a abrir estos expedientes a varios agentes. Hay que tener en cuenta que, a pesar de la apertura de estas investigaciones tras la presión ejercida por las cloacas de los socialistas, estas se cerraron sin ningún expediente.
De periodista a directora de la Guardia Civil entre mucha polémica
González, periodista de profesión, ha ido acumulando cargos en el PSOE, partido por el que ha sido concejala en el ayuntamiento, diputada en el Congreso de los Diputados y delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, antes de ser colocada como directora general de la Guardia Civil, una elección cargada de polémica. En su auto, Pedraz añade que estos expedientes de información giraban alrededor de la posible filtración de mensajes comprometidos en WhatsApp entre José Luis Ábalos y otros miembros relevantes de su partido. Justo ahora hace un año, El Mundo publicó una retahíla de mensajes entre el exnúmero tres del PSOE y el presidente del Gobierno que levantaron mucha polvareda. Poco después, fue el propio Ábalos quien admitió haber filtrado los mensajes de 2023, pero no los que se correspondían al año 2021.