Los grupos de la oposición al Ayuntamiento de Barcelona han votado este miércoles en bloque en contra de la presentación inicial del Programa de Actuación Municipal (PAM) 2016-2019 que ha presentado el Gobierno municipal a la comisión de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación y Seguridad y Prevención, y han criticado que la participación ciudadana no ha sido la esperada.
Aunque en este mandato no es la primera vez que todos los grupos de la oposición votan en contra de propuestas del equipo de gobierno, sí que es la primera vez que no se aprueba un PAM, que es el equivalente en la hoja de ruta municipal para los próximos años.
El resultado de la votación impide que el consistorio liderado por la alcaldesa, Ada Colau, disponga del PAM en este mandato, ya que no permite que prospere la tramitación del texto, que se iniciaba este miércoles en esta comisión, aunque el concejal de BComú Eloi Badia ha defendido que el plan que ha presentado es esencial para buscar el equilibrio entre las medidas urgentes y las más estratégicas que necesita la ciudad.
Badia ha destacado que el documento "pone a las personas en el centro de sus políticas" en materia de vivienda; impulsa la economía cooperativa social y solidaria; apuesta por la transparencia y la eficiencia de la gestión municipal; quiere recuperar el prestigio de la función pública, y hacer de Barcelona una ciudad referente en justicia social.
En este sentido, la concejala de BComú Gala Pin ha explicado que en la elaboración del PAM han participado unos 39.000 ciudadanos, 24.000 a través de la plataforma digital que se creó para canalizar las demandas ciudadanas y unas 15.000 en citas presenciales, y ha dicho que el texto recoge el 72% de las propuestas que han hecho los vecinos.
La edil del PSC Carmen Andrés ha asegurado que si el Gobierno municipal no tiene el PAM es por culpa de la oposición: "No se ha hecho ni un gesto desde la oposición", y ha asegurado que la falta de voluntad política impedirá que la ciudad no tenga una hoja de ruta, que todo y que necesaria, ha dicho que no es imprescindible para impulsar cambios en la ciudad.
"Tragedia política"
El concejal de CiU Jordi Martí ha alertado de que si toda la oposición coincide en contra del PAM, la responsabilidad es del Gobierno municipal, y ha insistido en que se ha consumado una tragedia política para BComú y el PSC, después de lo que ha subrayado que la entrada de los socialistas al ejecutivo no ha servido para estabilizar el Ayuntamiento: "Menos espectáculos, menos eslóganes, menos viajes y más trabajar para la ciudadanía".
"Ustedes son los del paso cambiado", ha dicho el concejal de C's Paco Sierra, que ha insistido en que toda la oposición, a pesar de su diversidad ideológica, ha rechazado la propuesta, por lo que ha asegurado que el Gobierno de Colau no es capaz de seducir ni llegar a consensos y pactar.
El líder de ERC en el consistorio, Alfred Bosch, ha lamentado que el PALMO "ha roto puentes", así como la posibilidad del Gobierno municipal de colaborar con otras fuerzas, y ha alertado de que la revocación del plan es una muestra de debilidad de Colau que no le va bien al ejecutivo, al Ayuntamiento y a la ciudad.
Críticas al "revanchismo"
La concejala del PP Àngels Esteller ha criticado que el proceso participativo no ha tenido la participación esperada, y que el Gobierno municipal ha redactado este documento desde el "revanchismo", y ha asegurado que, según su opinión, se ha utilizado como arma contra aquellos que no comparten el modelo de ciudad de BComú.
Josep Garganté (CUP) ha criticado que el proceso del PAM ha sido poco participativo, tanto en el concepto como en el nivel de participación de los ciudadanos, y ha asegurado que el texto es, según él, un brindis al sol.
Badia ha expresado que la dinámica de la legislatura será negociar continuamente con todas las sensibilidades, y ha asegurado que el Gobierno tendrá que hacer una reflexión profunda sobre las diferentes posturas que han expresado todos los grupos de la oposición.
