El presidente del grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, ha asegurado que su partido se limitará a facilitar la aprobación del presupuesto barcelonés del 2022, pero que no entrarán en una fase de negociación. "No nos sentaremos ahora a hacer una farsa de negociación", afirmó anoche el cabeza de filas de los republicanos al programa 'bàsics', de 'betevé', rechazando así la oferta de la alcaldesa de aprovechar el mes que queda para su aprobación definitiva para acabar de perfilar en común los detalles.
De hecho, Maragall se ha limitado a recordar que el gobierno municipal de Barcelona en Comú y PSC ya tiene el compromiso de ERC de no obstaculizar la aprobación de las cuentas y que, por lo tanto, cualquier conversación que se pueda producir ahora "ya no es una negociación". Maragall anunció este giro el lunes por la mañana, como contraprestación al acuerdo al cual el president Aragonès llegó con los comunes para cerrar las cuentas de la Generalitat.
Tal como ya hizo el lunes en declaraciones a elNacional.cat, Maragall ha justificado el giro en el sentido del voto en la "responsabilidad" en un momento en que "estaban en juego los presupuestos del país". Eso sí, delante de los micrófonos de la televisión local de Barcelona va admitió que cambiar el sentido del voto "ha sido un sapo difícil de tragarse".
"Me siento más reforzado"
Con todo, Maragall defendió que más allá de la decisión a la cual se vio obligado, se siente "más reforzado" y "convencido" con su acción. Además, lamentó no haber recibido ningún agradecimiento por parte de Colau, ni todavía menos por parte del primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, que encima lo acusó de "dilapidar su credibilidad" por el cambio de posición de ERC.
Además, preguntado a 'betevé' por si se ha planteado dejar el cargo después del cambio de voto por el presupuesto, Maragall no lo ha negado. "Estamos dispuestos a terminar en cualquier momento. Inevitablemente, eso te hace venir a la cabeza todo tipo de valoraciones y pensamientos".
Alegría de Colau
El lunes mismo, posteriormente a saberse el cambio de ERC, Colau compareció ante los medios para mostrar su alegría por el desbloqueo de las cuentas, y definió la formación de Maragall como "nuestros socios prioritarios". Acto seguido lo invitó a abrir conversaciones para "tratar de mejorar los presupuestos hasta su forma definitiva", que se tendrá que aprobar al pleno del 23 de diciembre.
Asimismo, Colau señaló que la no aprobación de las cuentas de Barcelona supondría "perder en torno a 400 millones de euros", hecho que, según su opinión, "sería imperdonable en el contexto de salida de la crisis, la reactivación económica y el momento de aprovechar los fondos europeos". Por eso, rechazó que el acuerdo fuera un "intercambio" para garantizar los presupuestos catalanes y defendió que se trata "de un acuerdo que prioriza Catalunya y Barcelona".
Imagen principal: Ernest Maragall en el pleno municipal del mes de octubre / ACN
