Después de que este lunes se iniciara el regreso de parte de los afectados por el socavón de la L9 en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, junto a la estación de El Putxet de FGC, este martes el Govern ha anunciado un primer paquete de medidas urgentes para apoyar a los particulares, comercios y otros operadores económicos afectados por el incidente que comportó el desalojo de los residentes de ocho fincas y también el cierre de los comercios. La Generalitat utilizará recursos del Fondo de Contingencia para adelantar dinero a los vecinos antes de que se resuelvan las futuras indemnizaciones o ayudas. Paralelamente, los negocios podrán acogerse a la línea Emergencias del Institut Català de Finances (ICF) para obtener liquidez en condiciones preferentes.
Según ha revelado la consellera de Territori y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, después de la reunión semanal del Consell Executiu, esta línea de ayudas es "abierta y ampliable" y no tiene fijado ningún límite, además de señalar que "no se puede establecer una cantidad cerrada porque son anticipos que se van atendiendo". Las ayudas consisten en transferencias del Fondo de Contingencia para financiar pagos anticipados a los particulares afectados. El dinero se entregará a cuenta de las indemnizaciones o las ayudas que se puedan conceder posteriormente y tienen como objetivo paliar las afectaciones personales provocadas por el incidente.
Asimismo, en cuanto a los comercios, empresas y otros operadores económicos, el Govern ampliará la cobertura de la línea Emergencias del ICF para que también puedan acceder los afectados por el socavón. Se trata de una herramienta creada el pasado octubre que ofrece financiación en condiciones preferentes a empresas que tienen que afrontar desperfectos o perjuicios derivados de una emergencia. Paneque ha señalado que esta medida tiene que permitir cubrir las necesidades de financiación de los negocios y garantizar su liquidez ante el impacto que el socavón, el desalojo de los edificios y las restricciones de acceso han tenido sobre la actividad económica de la zona.
Sin fecha para el regreso de todos los afectados
En cuanto al regreso a los edificios, Paneque ha recordado que ya han podido regresar los ocupantes de los números 56 y 58 de la calle de Sant Gervasi de Cassoles, que suman once viviendas y cuatro locales comerciales, mientras que la finca del número 54 de la misma calle necesitará como mínimo una semana más de monitorización, ya que las lecturas de los aparatos de control comenzaron más tarde. En cuanto al resto de afectados, en las calles Rubinstein y Teodora Lamadrid, la concejala ha indicado que las lecturas evolucionan favorablemente y que no se han detectado afectaciones estructurales graves en ninguno de los inmuebles, pero ha insistido en que el regreso solo se autorizará cuando los técnicos certifiquen plenamente la seguridad de cada edificio: "No debemos confundir estas medidas con una precipitación en el realojamiento", ha advertido.
