Vuelven los primeros vecinos del Putxet después del socavón provocado por las obras de la L9, que fueron desalojados de manera preventiva hace dos semanas, aunque la mayoría de ellos todavía se tendrán que esperar. Concretamente, este lunes ya pueden volver los residentes y comerciantes de dos de los ocho edificios afectados, mientras continúan las actuaciones y las comprobaciones técnicas en el resto de fincas. Y el primer establecimiento que ha podido recuperar la actividad ha sido el restaurante Sant Gervasi, después de que los técnicos municipales hayan certificado la habitabilidad. "Ahora toca limpiar, ordenar y empezar a arrancar", ha dicho el restaurador Miquel Santamarta, en declaraciones recogidas por la ACN.
Santamarta ha entrado en el restaurante pasadas las once de la mañana, acompañado por técnicos del Ajuntament de Barcelona, que han hecho una nueva revisión del inmueble antes de entregarle el certificado que acredita que el local es habitable. El espacio no ha sufrido daños que impidan recuperar la actividad, solo unas afectaciones en el patio del fondo, la zona más perjudicada por el socavón —que no necesitan para trabajar—. Así pues, la previsión es dedicar el día a limpiar y preparar el local para reanudar plenamente el servicio este martes: "Mañana lo tendremos todo abierto al 100%". Parte de las tareas incluyen revisar los alimentos que se hayan podido estropear, limpiar las neveras y comprar los productos necesarios para reabrir.
Teresa todavía no puede volver
En cuanto al desalojo, el restaurador recuerda que se produjo de manera repentina. Los bomberos habían visitado el patio durante la mañana, pero el restaurante continuó trabajando hasta que, hacia las tres y media de la tarde, les ordenaron salir inmediatamente. "Fue un poco estresante", dice, añadiendo que tuvo que dejar la pila llena de platos sucios sin poder recoger ni limpiar nada. Finalmente, explica que el cierre llegó en un momento económicamente complicado, ya que el local tenía previsto cerrar por vacaciones el próximo mes. "Ahora trabajaremos dos semanas y volveremos a parar", señala.
Por otro lado, decíamos que hay vecinos que todavía no tienen fecha próxima de regreso, como Teresa, que deberá esperar como mínimo cuatro semanas. "Estoy muy enfadada, por no decir otra cosa", dice. La vecina ha explicado a la ACN que en su piso hay varias grietas, algunas de las cuales se han hecho más grandes desde la aparición del socavón, y que la puerta presenta dificultades para abrirse y cerrarse. Actualmente se aloja en un hotel de Sant Gervasi, después de haber pasado inicialmente unos días en casa de su hija, en el Poblenou. "El hotel está bien, pero quiero volver a casa. No estoy de vacaciones aquí", ha lamentado. Solo puede entrar puntualmente al domicilio, acompañada y con una lista, para recoger sus pertenencias. Con todo, ha reclamado que los trabajos avancen más rápidamente.