Radiografía de las entradas en Ceuta: el informe muestra grupos con perfiles diferenciados por horas

El informe de la Policía Nacional sobre la crisis en Ceuta dibuja una sucesión de grupos con perfiles diferenciados en intervalos de solo unas horas. La edad, el origen, el género, la indumentaria e incluso la manera de cruzar la frontera varían a medida que pasa el tiempo, hasta el punto de que el documento permite establecer fronteras cronológicas muy definidas entre las diferentes oleadas. Lejos de presentar una composición homogénea, el informe muestra unas características predominantes que permiten dividir las llegadas en fases claramente delimitadas.

Entre las 08:10 y las 09:30

La primera fase de las entradas en Ceuta se produjo entre las 08:10 y las 09:30 horas del 30 de julio, con un perfil formado principalmente por jóvenes de entre 15 y 25 años y de nacionalidad marroquí. Según la clasificación que hace el informe policial, empezaron a llegar de manera progresiva desde Castillejos, cruzando la frontera marítima nadando en un goteo constante que fue incrementando la presión sobre el dispositivo desplegado en el Tarajal. El documento considera que la mayoría de estas personas afrontaban el trayecto "con preparación", ya que disponían de material específico para hacer la entrada por mar: trajes de neopreno de cuerpo entero, aletas de buceo, chalecos salvavidas, flotadores y fundas estancas para proteger los teléfonos móviles. 

Descripción de la indumentaria del primer grupo
Descripción de la indumentaria del primer grupo

Entre las 11:00 y las 12:15 horas

La segunda fase, situada por el informe entre las 11:00 y las 12:15 horas, marca un cambio tanto en el perfil de los migrantes como en la dimensión de las entradas. A los jóvenes de entre 15 y 25 años que continuaban llegando se empezaron a sumar adultos de hasta 40 años, casi todos hombres. La nacionalidad marroquí continuaba siendo claramente mayoritaria, con un 98% del total analizado. A diferencia de la primera franja, sin embargo, el 97% accedía sin ninguna preparación específica para entrar por el agua. Predominaban la ropa deportiva, las camisetas, los pantalones cortos y las chanclas, mientras que los neoprenos y las mochilas aparecían de manera muy puntual. Es en este intervalo cuando, según el documento, la presión acumulada acaba desbordando el control policial y la entrada adquiere un carácter masivo. El informe recoge que algunos jóvenes accedían al grito de "Viva España y gracias, Pedro Sánchez" y señala que la situación generó un "efecto llamada" que atrajo a más personas desde Castillejos.

Entre las 14:10 y las 17:00 horas

La tercera franja, entre las 14:10 y las 17:00 horas, incorpora una novedad que el informe destaca especialmente: la aparición de grupos familiares con menores de edad, un perfil que no se había observado en las fases anteriores. En la muestra analizada, el documento contabiliza seis familias o parejas y dos niñas. El cambio en la composición de las llegadas se produce mientras continúa activo el flujo de jóvenes de entre 15 y 25 años, de manera que conviven diferentes perfiles en esta fase. En cuanto al origen, la presencia marroquí sigue siendo prácticamente absoluta, a la vez que se consolida la tendencia detectada en la franja anterior en cuanto a la falta de equipamiento.

En esta fase, la presión migratoria continuaba sin interrupción seis horas después del desbordamiento inicial del dispositivo policial, hasta llevar el paso fronterizo del Tarajal a una situación que el informe describe como de "saturación crítica". La dimensión de la acumulación queda reflejada en la formación de una columna humana de cinco kilómetros a lo largo de la línea fronteriza. En cuanto a la indumentaria, el documento señala que entre las mujeres predominaban los vestidos y el velo tradicional, mientras que los hombres vestían principalmente camisetas deportivas, pantalones de tipo deportivo y chanclas.

Descripción de la indumentaria del tercer grupo
Descripción de la indumentaria del tercer grupo

Más allá de las 17:00 horas

A partir de las 17:00 horas, los investigadores identifican un nuevo cambio en el perfil de las personas que accedían a Ceuta, que vuelve a parecerse al registrado durante las primeras horas de la jornada. Las entradas pasan a estar protagonizadas casi exclusivamente por jóvenes de entre 15 y 25 años, que llegan nadando o intentan superar la valla fronteriza. El 99% de los casos analizados corresponde a marroquíes y solo un 1% a personas de origen subsahariano. Al mismo tiempo, el volumen de llegadas empieza a disminuir progresivamente, una tendencia que se mantendría durante el 31 de julio. Es también en esta fase cuando el ejército español se despliega en la zona y asume el control de la llegada de los migrantes a la costa. 

15 de agosto

La convocatoria del 15 de agosto presenta, según el informe, un escenario radicalmente diferente del registrado durante las jornadas de julio, tanto por el perfil de los migrantes como por la respuesta de las autoridades marroquíes. En esta ocasión, el 92% de las personas identificadas son de origen subsahariano y solo un 8% marroquíes, con un predominio de hombres de hasta aproximadamente 35 años, muchos de los cuales llevaban mochilas y no disponían de equipamiento de natación. La ruta también cambia completamente, ya que el intento de entrada deja de concentrarse en el mar y se traslada a tierra, con incursiones en las montañas situadas cerca del perímetro fronterizo entre Marruecos y Ceuta. A diferencia de lo que el informe describe para el 30 de julio, las fuerzas de seguridad marroquíes despliegan una barrera física destinada a impedir el paso.