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El Ajuntament de Barcelona saca adelante el proyecto de constituir un Museu del Transport, si bien alejado de las peticiones que desde hace años de la Coordinadora Pro Museo del Transporte, que siempre ha reclamado su ubicación en el Palau de Transports i Comunicacions de la Fira de Montjuïc, una petición que fue avalada por unanimidad en el plenario municipal de enero de 2026. De hecho, la propuesta del actual gobierno municipal, que se circunscribe a material de Transports Municipals de Barcelona (TMB), tendría dos ámbitos, uno en Vall d'Hebron y el segundo todavía por determinar, pero difícilmente en el espacio ferial de Montjuïc.

En todo caso, a pesar de las desavenencias entre los promotores del museo y el Ajuntament, la administración pública ha movido ficha con la constitución, este lunes por la tarde, del grupo de trabajo impulsor de este Museo del Transporte Público promovido por TMB y el Ayuntamiento de Barcelona, donde participan una decena de personas y entidades —incluida la Coordinadora Pro Museo— con el objetivo de hacer una reflexión compartida sobre lo que debe ser este futuro museo con personas, organizaciones y asociaciones vinculadas al patrimonio de la ciudad y a los valores del transporte público y la movilidad sostenible. El paso constata la voluntad firme de TMB de hacer realidad un espacio donde se pueda explicar la historia del transporte público y la evolución técnica a través de su patrimonio, además de incluir actividades y recursos interactivos que contribuyan a difundir los valores de la movilidad sostenible. 

Sobre el papel, el proyecto del Museo del Transporte Público se plantea con dos espacios, igual que otras ciudades como Londres. Uno de ellos estará situado en Vall d'Hebron —sobre el actual taller de metro de Sant Genís—, estará permanentemente abierto y acogerá vehículos y otros elementos del patrimonio de la Fundació TMB, además de incorporar espacios interactivos y actividades para transmitir los valores del transporte público. El segundo espacio acogerá el grueso de los vehículos de la Fundació TMB y se abriría en fechas determinadas, jornadas señaladas o bajo demanda.  El espacio de la Vall d'Hebron sería un nuevo espacio en el frontal de la losa de hormigón que debe acoger la expansión del recinto hospitalario al otro lado de la ronda de Dalt, con un nuevo edificio de diez plantas, y también acoger la futura sede de la Agència de Salut Pública de Barcelona con otro edificio de ocho plantas, ambos, pendientes de construir en un plan de futuro que incluye también la cobertura de la ronda de Dalt entre las dos partes del futuro complejo sanitario.

TMB confía en que la constitución de este grupo de trabajo signifique un nuevo impulso en el camino hacia el Museo del Transporte Público que permitirá explicar la movilidad y su papel en la creación de ciudad y la vertebración del territorio. También permitirá mostrar el pasado, presente y futuro de una empresa centenaria que cada día hace posible la movilidad en la ciudad de Barcelona gracias a las más de 9.000 personas que trabajan en ella.