Pedro Sánchez pretende centrar la campaña electoral recientemente inaugurada en la vivienda. El presidente del Gobierno ha anunciado este lunes que convoca elecciones generales anticipadas el 29 de noviembre, y el socialista tiene intención de capitalizar la indignación que hay en las calles. Todo ello, fruto de una crisis que no hace más que agravarse y después de que el Congreso de los Diputados tumbara con los votos de Junts per Catalunya, PP y Vox sus dos decretos de vivienda. Ahora, tal como confirman a este diario fuentes de la Moncloa, el Consejo de Ministros volverá a aprobar este martes estos dos textos. Si vuelven a votar a favor las mismas formaciones que el pasado viernes, esta vez debería salir convalidado uno de los dos textos: la Diputación Permanente tiene una aritmética diferente y las formaciones favorables a aquella norma suman mayoría.
La Diputación Permanente es el órgano que sigue representando a la ciudadanía en caso de disolución de las Cortes. No están los 350 diputados del Pleno; en este caso, solo hay 69. Concretamente, hay 27 del PP, 24 del PSOE, seis de Vox, seis de Sumar y un representante de ERC, Junts, Bildu, PNV y el Grupo Mixto, además de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. La aritmética, por la mínima, allí es diferente: los partidos de izquierda y el PNV (los que votaron a favor) suman en total 35 votos. Junts, PP y Vox solo conseguirían sumar 34. La norma saldría adelante si todo el mundo vuelve a votar lo mismo que la semana pasada.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido este lunes que el Consejo de Ministros vuelva a aprobar los dos decretos de vivienda. Hay que recordar que uno de ellos no tiene esperanzas de salir adelante, porque el PNV votó en contra. Se trata del que prorrogaba de manera automática los contratos de alquiler. En un mensaje en las redes donde ha valorado la decisión de Sánchez de convocar elecciones generales el 29 de noviembre, Díaz ha resaltado que la izquierda "volverá a ganar" y "esta vez con más fuerza". "Para limitar los alquileres, para reducir la jornada laboral, para seguir subiendo el salario mínimo interprofesional, a por ello con alegría y esperanza", ha manifestado poco antes de una reunión de Sumar, Comuns, Más Madrid e Izquierda Unida para prepararse de cara al nuevo escenario electoral.
Uno de los principales argumentos que podrán utilizar los rivales de Sánchez en estas elecciones para neutralizar su capitalización de la indignación con la vivienda es que los socialistas han gobernado ocho años. Este lunes por la mañana, cuando el presidente español ha anunciado la decisión de ir a elecciones, ya se ha puesto la venda antes de la herida y ha acusado al PP de "utilizar su poder autonómico y municipal para boicotear políticas buenas", como la ley de vivienda aprobada en la pasada legislatura. En este sentido, también ha hecho referencia al nuevo modelo del sistema de financiación del régimen común, una propuesta que los populares han rechazado y que ahora debía debatirse y votarse en el Congreso: Junts también estaba en contra del proyecto diseñado con Esquerra Republicana porque no habría otorgado a Catalunya un concierto económico como el vasco.