La cima del Turó de la Rovira de Barcelona, donde se encuentran los restos de la batería antiaérea de la guerra civil y que conforma los mal llamados búnkeres del Carmel y desde donde se disfruta de unas de las mejores vistas de Barcelona además de ser un espacio privilegiado para vivir la puesta de sol, continúa siendo una fuente de problemas para el Ayuntamiento de Barcelona, debido a la masificación y, especialmente, por los actos de vandalismo durante la noche. El pasado mes de abril se registró un nuevo caso de agresiones a vecinos, que no es el primero, cuando, según denunciaron entidades vecinales, diversos turistas en estado etílico después de colarse en el recinto cerrado, entraron en un domicilio e intentaron agredir a los residentes.
Estos hechos provocaron que en el plenario del pasado mayo se aprobara una proposición planteada por ERC para implantar un nuevo sistema para regular el acceso a la batería del Turó de la Rovira, con el objetivo de “limitar el acceso a los turistas”. La iniciativa fue aprobada con los votos favorables del PSC, Barcelona en Comú y los republicanos, con el propósito de reducir los episodios de “masificación” y hacer compatible el uso “sostenible” del espacio con el derecho al descanso, la convivencia y la “calidad de vida” del vecindario. En este contexto, el Ayuntamiento de Barcelona ha constituido el Grupo de Impulso y Seguimiento del Turó de la Rovira y ha dado a conocer algunas medidas previstas a corto plazo, como la instalación de videovigilancia.
Así lo ha explicado este lunes la concejal de Horta-Guinardó, Sara Belbeida, que ha anunciado la constitución de este grupo de trabajo, así como la implantación de nuevas medidas orientadas a “mejorar la situación a corto plazo”. En este sentido, más allá de la constitución de esta nueva herramienta de trabajo, Belbeida ha apuntado a un “refuerzo del control de acceso” y a una mejora de “la efectividad del cierre”, además de “mantener y reforzar el dispositivo de la Guardia Urbana y de Agentes Cívicos” y también “continuar reforzando la limpieza” y “avanzar en la renaturalización de los espacios”, una medida orientada a evitar que haya zonas fuera del perímetro de cierre aptas para “sentarse y hacer botellones”.
Videovigilancia “este año o el próximo”
En todo caso, una de las medidas estrella de la nueva política municipal es la voluntad de que el Turó de la Rovira "pueda disponer de sistema de videovigilancia", que supondría una herramienta de apoyo a la prevención, la seguridad y la gestión de incidencias. En este sentido, la concejala ha apuntado que estas cámaras "no sustituyen a la Guardia Urbana ni a los agentes cívicos" sino que funcionarán como una "herramienta complementaria". "Queremos esta videovigilancia, pero con garantías legales", ha añadido Belbeida, apuntando que podrían ser activadas "este año o el próximo".
De momento, el Ayuntamiento de Barcelona ya ha elaborado el informe de viabilidad técnica para la instalación de estas cámaras, y está pendiente del informe favorable de la Comisión de control de Dispositivos de Videovigilancia de Catalunya, un paso previo e imprescindible para poderlas implantar. Además, desde el Ayuntamiento también se trabajará en "reforzar el cierre", teniendo en cuenta que en el pasado mandato se optó por perimetrar el recinto y cerrarlo por la tarde para evitar aglomeraciones, especialmente para disfrutar de la puesta de sol, pero que la altura de las vallas no ha impedido en ningún momento que la gente pueda saltarlas. En todo caso, Belbeida no ha precisado de qué manera se reforzará este cierre perimetral.
Grupo de Impulso y Seguimiento
Aparte de estas actuaciones anunciadas, este lunes se ha constituido el Grupo de Impulso y Seguimiento del Turó de la Rovira, formado por representantes municipales, organismos vinculados a la gestión del espacio, entidades y actores clave de los barrios del entorno —Carmel y Can Baró, ambos en el distrito de Horta-Guinardó—, así como los grupos municipales. Este nuevo órgano tiene el propósito de avanzar hacia una gestión más ordenada, sostenible y consensuada del Turó de la Rovira, preservando y mejorando la convivencia con el vecindario, y tendrá como objetivo inmediato participar en la definición, impulso y seguimiento de un Plan de Acción del Turó de la Rovira.
Asimismo, el Ayuntamiento ha recordado que desde mayo de 2023 se efectúa el cierre perimetral del Turó de la Rovira, y que desde entonces, la Guardia Urbana realiza diariamente el desalojo del espacio por la tarde para proceder al cierre. Asimismo, para contextualizar, el consistorio ha informado de que entre marzo y mayo de 2026, los agentes cívicos han registrado 2.644 actuaciones, principalmente vinculadas a la prevención de usos impropios y demandas de información.
