Miles de personas —25.000 según la Policía Nacional y 70.000 según los organizadores— han recorrido este domingo las calles de Palma en una manifestación contra la masificación turística. Con el lema Mallorca al límite han expresado el malestar con el modelo económico actual y los problemas que genera, como el colapso de servicios o la crisis de vivienda. Los organizadores han pedido a las instituciones locales, autonómicas y estatales un "ineludible" decrecimiento del número de visitantes en una isla de Mallorca donde "no caben más turistas". La manifestación ha sido convocada por la plataforma Menos turismo, más vida y ha recibido el apoyo de unas 50 entidades y organizaciones. Los manifestantes han exhibido pancartas en las que se podía leer "No es un decorado, es nuestra casa" o "Menos aviones y más melones".
Antes de empezar la manifestación, el portavoz de la plataforma, Dani Comas, ha expresado ante la prensa que "se han superado todos los límites en la isla" por culpa del modelo de monocultivo turístico, que tiene "efectos" en la vida diaria de los ciudadanos de Mallorca. Además, ha recordado que el lema Mallorca al límite se ha reciclado de otra movilización de hace más de dos décadas, cuando la turistificación ya era un hecho, pero había la mitad de los visitantes. Comas se ha referido a la detención de las dos activistas antiturismo hace unos días en Santa Maria del Camí, que tienen una investigación abierta por un delito de daños, al asegurar que esta "criminalización" ha tenido el "efecto contrario" al esperado, al haber reforzado la movilización.
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— Balti Picornell (@BaltiPicornell) July 26, 2026
+Vida
Y todavía se está concentrando más y más gente.
Quien ama Mallorca no la destruye. pic.twitter.com/tj1kEWe2JB
Los organizadores aseguran que "no caben más turistas"
La marcha ha empezado pasadas las 19 horas desde la Plaza España con un recorrido que ha llegado a Ses Voltes, donde los organizadores han leído un manifiesto en el que han exigido a los responsables políticos que tomen nota de sus reclamaciones en el último verano antes del ciclo electoral de 2027. "La turistificación invadió nuestras costas, después nuestros pueblos y nuestras ciudades, y actualmente está ocupando nuestra casa", han señalado. "En una situación de crisis de vivienda sin precedentes, más de 105.000 viviendas en Mallorca se destinan a uso turístico, legal o ilegal", han añadido los organizadores, que han asegurado que solo aceptarán "el decrecimiento turístico como solución", ya que en Mallorca "no caben más coches, no caben más hoteles, no caben más alquileres turísticos, no caben más franquicias de café, comida rápida o pasteles de queso y no caben más turistas".