El fabricante de luminaria Nexia ha puesto rumbo a América y el sudeste asiático donde espera aterrizar a lo largo de 2026 y, pronto también, quiere atacar Australia. La compañía que gobierna la familia Olivé se ha especializado en hacer trajes a medida para los prescriptores profesionales del interiorismo más selecto, que aprecian la cultura de la luz y "el equilibrio entre técnica y diseño". "Justamente lo que les aporta Nexia", defienden desde la compañía.

El proyecto estratégico Tech-Dec, como lo han llamado Jaume y Georgina Olivé, se ha expuesto esta semana en un espacio creado ad hoc en Barcelona para mostrar el producto a clientes y distribuidores. Disponer de fábrica propia en Castellar del Vallès (Barcelona), desde 2011, les garantiza la capacidad de producción suficiente para crecer y les ha permitido ser muy ágiles y flexibles para responder a los encargos más especiales con soluciones específicas. "La personalización de las piezas es uno de los pilares de nuestro crecimiento", manifiesta Jaume Olivé, a ON ECONOMIA. Es muy importante fabricar localmente, reconocen.

Fundador del grupo en 2003, Jaume Olivé ha trasladado al negocio su sensibilidad por la iluminación interior. "Tanto en los espacios residenciales como en los de trabajo, las personas buscan confortabilidad y esto, que se resuelve con la técnica y la tecnología, debe sumarse la estética y el diseño. Esta es nuestra apuesta y es esto lo que estamos fomentando", insiste.

El cambio de chip se inició hace 4 años y ahora, cuando ya han hecho el rodaje, consideran que es el momento de sacar rédito de esta diferenciación. En Castellar, donde tienen una treintena de trabajadores y más de 600.000 referencias de producto, hacen buena parte del diseño, pero también se apoyan en diseñadores de renombre, como Nahtrang Studio, un estudio de diseño local, de Sant Quirze de Safaja (Barcelona). Trabajar en el territorio es una de sus otras fórmulas, de manera que generan unos 30 puestos de trabajo indirecto entre proveedores de producto y de servicios. 

Luces diseñadas por Nexia.
Luces diseñadas por Nexia.

"Ahora tenemos un nuevo posicionamiento de marca, de gama media-alta, para ir de la mano con los profesionales del sector de la arquitectura y el interiorismo, y también, del diseño más contemporáneo", recalca Georgina Olivé, responsable del departamento de marketing de Nexia. Pero la fabricación local les permite, según ella, "tener un precio democrático, de gama media y muy competitivo".

"El mundo está cambiando, las personas buscan experiencia dentro de los espacios y un proyecto bien iluminado tiene más interés y aporta mucho más; esto se ve en el hecho de que los interioristas, por ejemplo, están cobrando más protagonismo a la hora de tomar decisiones sobre el desarrollo de los proyectos de arquitectura, y con ellos, la importancia de los elementos lumínicos", insiste Georgina Olivé.

Jaume i Georgina Olivé, responsables de Nexia, durant la presentació del show room a Barcelona.
Jaume y Georgina Olivé, responsables de Nexia, durante la presentación del show room en Barcelona.

Expansión, también en Europa

La estrategia del Tech-Dec ha conducido a Nexia a un crecimiento sostenido en los últimos años, que se ha traducido en un incremento del 25% del negocio en los últimos 3 años. "Este año cerraremos el ejercicio con una facturación de 11,5 millones de euros, un 45% de los cuales provienen de los mercados exteriores", concreta Jaume Olivé. Porque, a pesar de que el sector de la luminaria es muy maduro en Europa, el consejero delegado del grupo todavía le ve mucho potencial para crecer. "Estamos en 77 países y muy bien posicionados en Europa, Oriente Medio y Sudamérica; pero tenemos mucho campo por recorrer", afirman padre e hija.

La internacionalización de los productos se inició en 2010, tras tomar una gran decisión: centrarse en la luminaria de LED. "Un nuevo mundo en aquellos momentos al que nos volcamos cien por cien porque creímos que era el presente y sería el futuro y también entendimos que esta tecnología se debía fabricar aquí", argumenta Jaume Olivé.

La expansión de Castellar por todo el mundo la hacen, a menudo, de la mano de sus clientes y prescriptores, a los cuales satisfacen respondiendo a todos los retos que les plantean, como lo hace la cadena hotelera Meliá, a la que acompañan por todo el mundo para abrir y renovar sus hoteles. También trabajan para cadenas como Hilton o Tiffany's; y para Lola Casademunt, Tous o Brownie, en el segmento del retail y la moda. Esto "sin olvidar el potencial del mercado local, de España, donde los esfuerzos se centraron en 2024 en duplicar la red comercial para entrar en más canales de distribución y con mejores estrategias.