Seat y Telefónica, las dos grandes empresas españolas de coches y telefonía, respectivamente, han visto cómo en los últimos años les crecen dos competidores en sus mercados de un origen nuevo e inesperado. Ya no es solo la tradición y fiabilidad alemana, la ambición británica, la dimensión tecnológica de los Estados Unidos o el crecimiento imparable en precios, cantidad y calidad de China lo que amenaza el mercado local. Un país europeo con la mitad de población que España y un PIB casi cinco veces menor, con la segunda población más pobre de la Unión Europea, ha sido capaz de colar dos empresas que juegan de tú a tú en dos de los mercados más competitivos. Se trata de Digi y Dacia, originales de Rumanía.
La primera, en lugar de nutrirse de la fibra de Movistar o de Orange y Vodafone (ahora fusionadas en España) como hacen otras compañías, ha decidido instalar la suya. Y ofrece los precios más baratos del mercado, con fibra y móvil a partir de 13 euros al mes y un máximo de 25 euros al mes para la más potente de todas. Con esta fórmula, ha conseguido sumar más de 900.000 clientes nuevos este 2025 hasta superar la barrera de los 9 millones entre fibra y móvil, casi el doble de los 4,9 que alcanzó hace solo tres años, en 2022, y es con diferencia la líder en captación de nuevos clientes y cambios de líneas.
Todo esto le ha valido para llegar, en solo 17 años de vida en España (aterrizó en 2008), a facturar 783 millones en 2024 e incrementar su ritmo en un 19,09% en 2025 para alcanzar los 681 millones en los primeros nueve meses del año. La facturación en España, segundo mercado por detrás de Rumanía, representa el 40% de unos ingresos globales que en 2024 fueron de 1.930 millones de euros.
La empresa fue fundada en 1993 en Bucarest por Zoltán Teszári, y comenzó a cotizar en la bolsa de Rumanía en 2017. Tiene presencia también en Italia, Bélgica y Portugal. Y en España nació impulsada por el ingeniero de telecomunicaciones José Manuel Arnáiz de Castro, que había estado antes en Jazztel, Aena y Ono, entre otras, primero con un acuerdo para usar la red de Telefónica. Más adelante, comenzó a hacer la suya propia.
Un coche que triunfa
El otro gigante rumano que revienta mercados es Dacia, que ha vuelto a colar este 2025 su Dacia Sandero como el coche más vendido del año en España, gracias también a un precio, a partir de 13.490 euros, muy difícil de igualar en un SUV de estas características. Entre enero y diciembre, ha vendido 38.450 coches del total de 1.148.650 en todo el Estado, es decir, uno de cada 100 coches. A pesar de superar por mucho al segundo clasificado, el Clio, Dacia no está entre las cinco marcas de coches más vendidas en España. Pero las que la superan son Toyota, Renault, Volkswagen y Hyundai, todas ellas con mucha más trayectoria en España que Dacia, que supera al principal actor local, Seat, por poco.
Aunque Dacia nació en los años 60, cogió impulso en 1999, cuando la compró Renault. El Dacia Logan, su primer coche emblemático, una berlina, fue lanzado en 2004 y llegó en 2005 a España, pero nunca estuvo entre los coches más populares en las calles españolas.
El primer Dacia Sandero fue lanzado en el año 2008, pero tardó en hacerse un hueco entre los más vendidos en España. En el año 2009, se vendieron 6.526 unidades, por detrás de otros 37 coches en un año en el que dominaba el Renault Megane. En el año 2011 se coló en el top 10, en octava posición, con 12.157 unidades, y en 2018 llegó por primera vez a la cuarta posición, para saltar al número 2 al año siguiente, con 33.000 unidades, por detrás en aquella época del Seat León. El año de la pandemia reinó por primera vez, y lo volvió a hacer en 2021, 2023 y 2024, cediendo el liderazgo en 2022 al Hyundai Tucson.
Dacia es, junto con la petrolera OMV Petrom, una de las empresas más importantes en facturación y beneficios de Rumanía. Su facturación se integra en los 56.000 millones de Renault del año 2024, pero vendió 676.340 unidades en el año 2024. A un precio medio de 15.000 euros por unidad, con los vehículos ya consiguió una facturación de más de 10.000 millones de euros.
En cuanto a Rumanía, su PIB es de 353.633 millones de euros, unas cinco veces inferior a los 1.594 millones de España, y tiene una población de 19 millones de habitantes. El PIB per cápita es de 18.560 euros, por los 32.000 de España, el segundo más bajo de la Unión Europea por detrás de Bulgaria.
Entró en la Unión Europea en 2007 y poco después sufrió una importante caída económica, en 2009, como casi todo el planeta. Pero, a diferencia por ejemplo de España, solo estuvo un año en recesión, y en 2011 creció ya un 4,5%, para dispararse al 8,2 en 2017 con una media de crecimiento muy por encima de la media europea en los últimos años. En 2024 creció un 0,9% y en 2025 debe cerrarlo entre el 0,7% y el 1%, dependiendo de la proyección, ahora sí un poco por debajo de la zona euro.