La Cambra de Comerç de Barcelona ganará presencia en su territorio. En una conversación con ON ECONOMIA, el director general, Roger Guasch, apunta que esta corporación tiene “mucha fuerza” de representación en Barcelona y en las instituciones económicas con sede en esta ciudad, pero “no es tan significativa”, como referente, en el resto de su territorio. Por eso, han puesto en marcha un plan para “acercarnos a las empresas, sobre todo a la pequeña y mediana, a los autónomos y a los emprendedores”.
Para ganar fuerza, iniciarán este 2026 un plan piloto en la comarca del Maresme y en el Barcelonès Nord, que irán extendiendo los años siguientes por el resto de las comarcas. Recuerda que el ámbito de representación de la Cambra de Barcelona es toda la provincia con la excepción del Bages –donde está la Cambra de Manresa– y el Vallès Occidental –con las cámaras de Terrassa y Sabadell–.
Apunta que las cámaras de Manresa, Terrassa y Sabadell son un “buen modelo” para la Cámara de Barcelona en cuanto al diseño de su actuación en el territorio. Indica que en el área donde opera la de Terrassa existen unas 36.000 empresas, más o menos las mismas que en el Maresme. Pero Guasch considera que “la fuerza” de la Cambra de Barcelona en esta última comarca “no tiene la potencia que nos gustaría tener” si se tiene en cuenta la presencia institucional, la colaboración con sus ayuntamientos y con las mismas empresas.
El plan que comenzará en el Maresme y que extenderán al resto del territorio prevé una reorganización y una nueva estrategia. Anuncia que darán muchos más servicios, diferenciados por los diferentes territorios, que no prestan otras entidades. Estos son los cambios que se aplicarán:
• Estructura. En la actualidad, la Cambra dispone de un Departamento de Territorio, con cuatro jefes de zona y técnicos, pero esta organización se cambiará totalmente: al frente de cada zona habrá un director territorial y un grupo de técnicos. Y se reforzará la comunicación con agencias de comunicación locales, o sea, no se centrará todo en una única agencia, sino en varias situadas en las respectivas demarcaciones.
• Directores territoriales. Al frente de cada territorio habrá un responsable que será de la zona y, por tanto, conocerá el tejido empresarial local. En un primer momento, tanto cuando comience la reorganización en el Maresme como en las posteriores áreas, se designará a un profesional de la Cambra de Barcelona, el cual será el encargado de seleccionar al director territorial, que acabará asumiendo la responsabilidad al cabo de unos meses. Cuando se haya realizado el traspaso, el primer profesional pasará a otro territorio para continuar formando equipos.
• Sedes. Potenciarán las diversas sedes territoriales, que no serán pequeñas: mantendrán las actuales de Osona y el Maresme –si bien buscan disponer de más superficie en el actual espacio del Tecnocampus de Mataró–; en Vilanova i la Geltrú se están trasladando al centro de innovación Neàpolis tras alcanzar un acuerdo con el Ayuntamiento; buscan una nueva sede en el Baix Llobregat y, en el Vallès Oriental, se plantean transformarla en lo que denominan ‘Escuela de oficios’.
• Formación y ‘Escuelas de oficios’. Ante la falta de profesionales cualificados que reclaman las empresas, Guasch señala que cada territorio tiene necesidades diferentes y que estudiarán qué formación en oficios necesitan. La intención es que “nuestro dinero en formación se destine a cubrir necesidades reales en el campo industrial”.
• Ayuntamientos. Guasch subraya que “queremos ser la mano derecha de los ayuntamientos en el desarrollo económico” desde el comercio a la sostenibilidad. Ofrecerán a los ayuntamientos lo que denomina un ‘Plan ciudad’, pero también entrarán en un ‘Plan polígonos’, para ayudar en la gestión de los polígonos industriales.
• Consejos territoriales. Impulsarán estos consejos, formados por empresarios que, de manera voluntaria, colaboran con el desarrollo de la Cambra en sus respectivas zonas.
• Emprendimiento y start-ups. Indica que entidades como Tech Barcelona o Barcelona Activa lo están haciendo “muy bien”, pero que desde la Cambra se apostará por “emprendimiento del territorio, que se quede en el territorio y que sea de interés para el territorio” donde estén. Piensan todavía en cómo pueden ayudar financieramente proyectos de start-ups. Esto lo “iremos construyendo poco a poco”.
• Internacionalización. Trabajan en un proyecto de internacionalización de empresas para implantarlo de forma diferente a como lo habían hecho hasta ahora. Sobre el modelo actual, “no es que no funcione, pero no da suficiente escalabilidad”, señala Guasch. Y cita a Albert Einstein –“la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes”–, antes de añadir que “tenemos que ser atrevidos, repensar los métodos, si bien esto no quiere decir que nos garantice el éxito, pero tenemos que buscar cosas diferentes y acercarnos de una manera diferente” a las empresas.
• Inteligencia artificial. Aparte de los cursos, también se plantean cómo ayudar a las empresas de manera efectiva en el campo de la IA.
• Finanzas. La Cambra de Barcelona cuenta con un presupuesto para este 2026 de 34 millones de euros, un 5% más que el año pasado, que cerró con un superávit operativo de más de un millón de euros. Guasch explica la situación financiera con un conocido símil futbolístico: “pondremos, con prudencia, el dinero en el campo. Tenemos que apostar por los buenos jugadores, por el juego, si bien también hay unas estructuras internas que se tienen que aguantar para dar servicios”. Precisa que “el objetivo” no es el de conseguir un superávit muy grande este 2026 porque lo que buscan es generar recursos para ejecutar más proyectos pensando en 2030.
• Club Cambra. Muchas empresas de comarcas “ven muy lejos” la sede de Diagonal 452 –si bien Guasch la identifica por 454, ya que el inmueble tiene estos dos números y prefiere el segundo–. Para acercarla a nuevos socios, trasladarán acciones del Club Cambra a los diferentes territorios. Así, los empresarios se ahorrarán desplazarse a Barcelona. En el caso del Maresme, Guasch señala que hay grandes empresas –como Beiersdorf, Velcro, Procter & Gamble, Hartmann...– que querrían ligar al desarrollo territorial de la mano de la Cambra.
• In situ. En la planta 10, la última del edificio, se ha creado este espacio de networking, en el cual los empresarios –de Barcelona o que se desplacen a la ciudad– pueden reunirse con otros mientras toman un café, desayunan o comen. Ofrecen este servicio de la mano de la Fundació Canpedró, de gastronomía solidaria, en una acción que entra dentro de la responsabilidad social corporativa (RSC) de la Cambra. Guasch subraya que “en In Situ pasarán cosas”, algún que otro tardeo, se presentarán libros, vinos de sus territorios, se programarán comidas sectoriales con el presidente... o 'esmorzars de forquilla', una vez al mes, con personalidades empresariales que estén vinculadas a campos como la creatividad o el arte. Por ejemplo, por aquí ya han pasado Oriol Castro, de Disfrutar, o Tatxo Benet, que explicó sus proyectos personales de arte o con la librería Ona.