Basta con escribir en cualquier buscador de internet las palabas ‘microcredito rapido’ para descubrir la gran cantidad de oferta que hay. Decenas de empresas ofrecen dinero en pocos segundos y algunas de ellas ni siquiera piden nómina o aval, permitiendo a muchas personas ya endeudadas seguir agravando su situación financiera.

Y es que, los microcréditos pueden sacar de un apuro, pero en muchas ocasiones las entidades que los conceden se aprovechan de las necesidades de las personas para incluir unos intereses que a menudo superan el 1.000% TAE.

Así lo denuncia Facua, la organización de Consumidores además advierte de la proliferación de fraudes a través de la contratación de microcréditos rápidos con condiciones abusivas. Este tipo de créditos son préstamos de dinero de importes no muy elevados, de rápida aprobación y cortos plazos de devolución, a los que se les aplican tasas de interés significativamente más altas que las de un préstamo tradicional.

Facua pide a los consumidores que revisen detenidamente las condiciones que firman para devolver el microcrédito, porque no en pocas ocasiones los intereses superan el 1.000% TAE. Y además, a quienes se retrasen en el pago también se le aplican comisiones e intereses moratorios muy elevados.

Según los datos de distintos comparadores financieros, el interés medio del crédito al consumo en España ronda el 7-8% TAE y las cantidades más habituales en los préstamos personales son entre 1.000 y 5.000 euros para gastos puntuales o urgentes (comprar electrodomésticos, viajes, etc.). O entre 5.000 y 30.000 euros para, por ejemplo, la compra de un coche o una reforma en casa.

Sin embargo, las entidades que conceden microcréditos prestan cantidades muy bajas (normalmente inferiores a 1.000 euros) y cobran intereses muy altos que siempre superan el 20%. Por lo que es muy habitual que se acabe pagando el doble de lo que se pidió prestado.

¿Cuándo se considera abusivo?

Desde la organización consideran que un microcrédito es abusivo cuando se aplican intereses muy por encima del mercado (a menudo por encima del 1.000% TAE) o cuando existe una clara falta de información sobre comisiones o recargos.

También serían abusivos aquellos que se renuevan de manera automática sin el consentimiento expreso del consumidor o cuando existe una falta de información sobre el coste total y real del crédito solicitado.

En este sentido, Facua avisa de que la mayoría de las empresas que conceden este tipo de financiación no están supervisadas por el Banco de España, ya que no es una actividad reservada únicamente a las entidades financieras.

El interés aplicado a estos microcréditos suele ser muy elevado y puede resultar abusivo por usurero o por falta de transparencia en las condiciones de concesión y contratación.

Además, la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales favorece el sobre endeudamiento de los consumidores y sus situaciones de vulnerabilidad y desprotección.

La asociación insta a aquellos usuarios que estén pensando en contratar un microcrédito que valoren si realmente necesitan endeudarse con este tipo de préstamos. Asimismo, deben asegurarse de las características y condiciones del mismo para que no incluyan intereses usureros ni condiciones abusivas como gastos y comisiones de las que no han sido informados.