Aena examina qué opinión hay en España sobre la compañía y su gestión. La gestora de los aeropuertos ha puesto en marcha un estudio para medir su reputación corporativa, coincidiendo con el aumento de tensión entre la empresa y las aerolíneas en los últimos meses por la subida de tarifas prevista para los próximos años, especialmente con Ryanair.
La compañía presidida por Maurici Lucena destinará más de 200.000 euros a evaluar la opinión pública que hay en el mercado sobre la gestora aeroportuaria, en un contexto marcado no solo por la pelea con las aerolíneas, sino también por otras crisis que están afectando a su imagen corporativa y operativa.
El anterior —y hasta ahora único— estudio reputacional de la empresa se realizó en 2019, apenas un año después de la llegada de Lucena a la presidencia. Desde entonces, el entorno económico y geopolítico ha cambiado de forma sustancial. La pandemia, la crisis energética, la inflación, los conflictos internacionales y el aumento de los riesgos regulatorios y arancelarios han redefinido el contexto en el que opera la compañía semipública, participada en un 51% por el Estado español.
A ello se suma el actual enfrentamiento con las aerolíneas por la política tarifaria de Aena. El choque ha derivado en continuos cruces de declaraciones entre Lucena y Michael O'Leary, consejero delegado de Ryanair, la compañía líder en la red aeroportuaria española y en general, en Europa.
La presión sobre Aena no se limita al conflicto con las aerolíneas. La empresa también afronta reclamaciones políticas y territoriales en el País Vasco y Catalunya, donde se reclaman una gestión propia de los aeropuertos ubicados en sus regiones. Algo a lo que Lucena se niega.
En paralelo, aerolíneas y pasajeros vienen denunciando de forma recurrente problemas de saturación y falta de planificación en algunos de los principales aeropuertos españoles durante la temporada alta. Las incidencias en los controles de pasaportes del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o del Aeropuerto de Palma de Mallorca, con largas colas y retrasos operativos en verano, se han convertido en una crítica habitual del sector.
A este escenario se añade la controversia generada en torno a las personas sin hogar que pernoctan en las instalaciones de Barajas, una situación que ha incrementado la exposición mediática del gestor aeroportuario en los últimos meses.
Con todo, Aena busca una consultora o empresa especializada que analice “cómo ha evolucionado su reputación en España desde el periodo 2019-2020, identifique riesgos y oportunidades, actualice el plan director de la compañía y realice un seguimiento posterior”.
La empresa adjudicataria deberá elaborar un sistema de monitorización reputacional con seguimiento mensual a escala nacional y semestral a nivel regional, además de asesorar a Aena en la actualización de su estrategia de gestión reputacional de cara al nuevo Plan Estratégico 2027-2021, que la compañía prevé presentar a finales de este año.
Como parte del análisis, Aena también quiere compararse con al menos dos grandes compañías de infraestructuras, tanto españolas como europeas, así como con empresas vinculadas a la actividad aeroportuaria —aerolíneas, operadores de retail o restauración— para medir su posicionamiento reputacional dentro del sector.
