Las principales organizaciones patronales y sindicales de Catalunya han mostrado este martes su satisfacción por el acuerdo alcanzado entre el Govern y ERC para desencallar los presupuestos de la Generalitat. Después de tres años consecutivos con las cuentas prorrogadas, los agentes sociales han considerado que el entendimiento político es un paso necesario para recuperar la estabilidad presupuestaria y poder afrontar los retos económicos y sociales del país. Durante una reunión con los consejeros Albert Dalmau y Alícia Romero, los representantes de Foment del Treball, Pimec, Cecot, CCOO y UGT han coincidido en valorar positivamente el acuerdo, pero no han escondido su exigencia de que las inversiones comprometidas se ejecuten con celeridad.
El vicepresidente de Foment del Treball, Joan Roget, ha calificado el acuerdo de positivo porque Catalunya necesita "estabilidad presupuestaria" después de un largo periodo de incertidumbre. Roget ha defendido que las nuevas cuentas deben servir para asegurar las inversiones pendientes y dar respuesta "a los grandes retos que tiene el país", especialmente en materia de infraestructuras y competitividad industrial. No obstante, ha subrayado que "lo importante es la ejecución y los plazos", una advertencia que se ha repetido a lo largo del encuentro.
Pimec destaca el contexto de recesión europea
El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha insistido en que disponer de presupuestos es "una buena noticia", especialmente en un momento en que la economía europea atraviesa una fase de recesión. Cañete ha defendido que los nuevos recursos públicos se deben "convertir en una oportunidad" para dar respuesta a los cambios económicos e industriales que vive el tejido productivo catalán. La patronal de la pequeña y mediana empresa ha puesto el acento en la necesidad de una mejor fiscalidad para las pymes, uno de los sectores que más ha sufrido el incremento de costes y la inflación de los últimos años.
Cañete ha valorado positivamente la creación de un consejo con participación de la sociedad civil vinculado al futuro consorcio de inversiones, una figura que, según ha explicado, permitirá hacer "de notarios y seguimiento" de las inversiones comprometidas. La participación de los agentes sociales en este órgano de supervisión es, a su parecer, una garantía de que el dinero público llegará donde sea necesario. Tanto Roget como Cañete han celebrado las iniciativas vinculadas a infraestructuras que se han incluido en el pacto presupuestario, especialmente la línea orbital ferroviaria y el futuro consorcio de inversiones.
Estas dos cuestiones se abordarán este miércoles en la comisión bilateral Estado-Generalitat, un espacio de negociación que los agentes sociales consideran clave para desbloquear proyectos estratégicos que llevan años paralizados. La línea orbital, que debe conectar las diferentes comarcas catalanas sin pasar necesariamente por Barcelona, es una reivindicación histórica del mundo empresarial y sindical, que la considera indispensable para mejorar la movilidad de mercancías y viajeros. El consorcio de inversiones, por su parte, es una fórmula que permitiría canalizar fondos públicos y privados hacia proyectos de gran escala, con el objetivo de evitar que las inversiones queden atrapadas en las complejidades administrativas. Los agentes sociales han defendido que esta herramienta puede ser útil para acelerar actuaciones en ámbitos como la energía, el agua, el transporte y la digitalización, siempre que se dote de mecanismos de gobernanza ágiles y transparentes.
La exigencia de agilidad ante la tardanza de las cuentas
A pesar del tono generalmente positivo, los representantes de patronales y sindicatos han admitido que habrían preferido disponer de los presupuestos "cuando tocaban", es decir, al inicio del ejercicio. La tardanza en la aprobación de las cuentas, que llegan a las puertas del verano, obligará el Govern a acelerar el ritmo de ejecución de las inversiones para no perder el tiempo acumulado. Los agentes sociales han reclamado "agilidad" y han advertido que, si los recursos no se materializan en proyectos concretos, el acuerdo presupuestario quedará vacío de contenido. La reunión de este martes con los consejeros Dalmau y Romero ha servido para trasladar estas exigencias y para establecer una hoja de ruta que permita hacer un seguimiento periódico del grado de ejecución de los presupuestos. Los agentes sociales han insistido en que su disposición es colaborar activamente en la implementación de las medidas, pero que no tolerarán retrasos injustificados en unas inversiones que consideran prioritarias para el futuro económico de Catalunya.