Los sindicatos alertan: las plantillas de los bancos están cada vez más envejecidas y se necesita un relevo generacional en el sector. Sin embargo, las entidades tienen cada vez más dificultades para atraer y retener a trabajadores jóvenes, y una de las razones son los salarios, que se sitúan en torno a 19.000 euros en los primeros contratos, ligeramente por encima del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
La situación preocupa a los representantes de los trabajadores, que consideran que las condiciones actuales, más allá de los salarios, ya no son suficientes para atraer a quienes buscan su primer empleo. "El sector ha dejado de tener el atractivo salarial que tenía”, aseguran desde Comisiones Obreras (CCOO).
El sindicato pone como ejemplo a Mercadona para explicar esta pérdida de atractivo. "En Mercadona la proyección es mucho mejor". Aunque un trabajador pueda comenzar con un salario inferior, su sueldo puede crecer de forma más clara en los años siguientes. En la banca, en cambio, el recorrido es mínimo.
El camino lo marcan los convenio. En el de banca, que aplica a los trabajadores del Santander, el BBVA o el Sabadell, el salario de entrada era de 19.718 euros en 2023. En 2024 se situó en unos 20.500 euros, en 2025 alcanzó los 21.400 euros y este 2026 ha llegado a 21.966 euros anuales, en doce pagas, según los datos recopilados por ON ECONOMÍA.
En el convenio de las cajas de ahorro, que incluye a entidades como CaixaBank o Unicaja, el salario de entrada ronda los 19.000 euros, repartidos en 18,5 pagas. Y en el de las cooperativas de crédito y cajas rurales, la última cifra pactada se sitúa en torno a los 16.600 euros. "O rozan o han quedado por debajo del SMI".
A ello se suman los horarios, la presión comercial y la carga de trabajo, unas condiciones que hacen que los jóvenes no muestren interés por trabajar en banca. “A la gente no le compensa ese salario con horarios desorbitados, reportes diarios y presión comercial”, apuntan. El sindicato mayoritario del sector financiero destaca, además, que los jóvenes ya no solo buscan un salario mayor.
También valoran cada vez más disponer de tiempo libre y contar con mejores condiciones laborales. “Los jóvenes valoran cada vez más el tiempo, que el salario”, pero ahora ninguna de estas cosas es atractiva. Los salarios están regulados por convenio para buena parte del personal de oficinas y servicios centrales —salvo excepciones, como determinados perfiles técnicos que pueden contar con condiciones diferentes—; por ello pondrán el foco en negociar mejoras cuando venza el actual convenio a finales de año.
Para CCOO, estos salarios de entrada han quedado desfasados. "Se crearon y negociaron en otro momento, pero ya han quedado muy desfasados". La organización priorizará esta cuestión a la negociación del próximo convenio, que se espera para los primeros meses del 2027. Su propuesta pasa por mejorar los salarios de entrada y eliminar estos mínimos de acceso, especialmente en banca y cooperativas de crédito. Además, plantearán una subida salarial general para el conjunto del sector del 7% para 2027, a la que acompañarán otra anual del 4% durante 2028, 2029 y 2030.
Una banca cada vez más envejecida
La falta de nuevas incorporaciones está envejeciendo las plantillas de los bancos y ha provocado que la pirámide de edad se parezca cada vez más a un rombo: la mayor parte de los trabajadores se concentra en las edades intermedias, mientras que hay menos empleados jóvenes. En BBVA, los menores de 30 años representan solo el 6,8% de la plantilla, frente al 67% que tiene entre 40 y 54 años. En CaixaBank, cerca del 90% de la plantilla tiene más de 40 años, según los datos aportados por las fuentes sindicales.
Por ello, todos los representantes de los trabajadores reclaman más incorporación de jóvenes para evitar que el grueso de las plantillas siga concentrándose en las mismas franjas de edad. Algunas entidades, no obstante, sí han puesto en marcha planes de contratación de jóvenes. Es el caso de CaixaBank, aunque, según CCOO, buena parte de estas incorporaciones se han producido en áreas tecnológicas y no en oficinas.
Estos perfiles tienen actualmente una alta demanda, pero los trabajadores tecnológicos no están incluidos en el convenio de banca. Además, CCOO pone como ejemplo el reciente ERE anunciado por el Santander en sus filiales tecnológicas para señalar que tampoco se trata de un área ajena a los ajustes de empleo.
Para los sindicatos, las oficinas siguen siendo clave en el sector y necesitan recuperar su atractivo entre los jóvenes.
