El Tanatorio de Sants abrió en julio de 2023 en una histórica fábrica que, hasta antes de la pandemia, había acogido un Happy Park infantil. Los vecinos se opusieron a esta instalación funeraria, por todos los medios, pero no consiguieron impedir que iniciara la actividad delante de sus casas y en un entorno en el que hay escuelas. Un año y medio después, ya da beneficios.
Según las cuentas de Funeraria San Ricardo, como se llama la empresa propietaria, el año pasado ingresó 2,2 millones de euros, un 54% más que en el ejercicio de 2024, con unos beneficios de 171.000 euros, que rompen dos años de pérdidas. Los números rojos se elevaron a 118.000 euros en 2024 y a 276.000 euros en 2023, si bien este último ejercicio solo fue de seis meses, desde que se inauguró el tanatorio.
Funeraria San Ricardo está controlada por la familia barcelonesa Albiol Almirall. Son administradores solidarios los hermanos Enrique y Alejandro Albiol Almirall, si bien quien está detrás es su padre, Enrique Albiol Biosca, empresario vinculado al sector de los seguros de decesos. El socio mayoritario (propietario) es la sociedad Long Forever Trust, administrada por el mismo Albiol Biosca.
En la memoria que acompaña las cuentas del año pasado, se indica que Funeraria San Ricardo mantenía contratos de arrendamientos financieros por las instalaciones del tanatorio (242.000 euros), por las furgonetas de traslado de los difuntos (90.000 euros) y por los vehículos funerarios (176.000 euros).
La memoria también indica que Funeraria San Ricardo ha recibido aportaciones anteriores de Enrique Albiol Biosca por cerca de 2,9 millones de euros y de la sociedad Raenra, controlada por el anterior, de medio millón de euros, importes que aparecen como deudas a largo plazo.
Funeraria San Ricardo opera con las marcas Proxima Serveis Funeraris y Tanatori de Sants. Dispone de 17 empleados.
El Tanatori de Sants está situado en la histórica fábrica Germans Climent, en la calle Comtes de Bell-lloc, un edificio catalogado como Bien Cultural de Interés Local. A principios del siglo XX, en estas naves se elaboraban guarniciones de bronce y mobiliario de lujo y, después de la Guerra Civil, se destinaron a fabricar productos químicos para la industria textil. Después fueron taller mecánico, almacén y, en 1994, se abrió aquí el primer chiquiparc de Barcelona. Antes de su cierre, era el Happy Park más grande de España, con una superficie de 1.200 metros cuadrados.
Los vecinos se opusieron a la instalación del tanatorio con protestas y por la vía del contencioso administrativo, pero el anterior gobierno municipal les concedió la licencia de actividad. Posteriormente, en el verano de 2023, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó el Plan Especial Urbanístico para la implantación o ampliación de equipamientos funerarios, que regula los nuevos tanatorios en la ciudad. Esta normativa establece que deben situarse cerca de cementerios, aproximadamente a un kilómetro. Esto impediría ahora un tanatorio como el de Sants, pero no afecta a los que ya poseen licencia o habían iniciado su tramitación con anterioridad, como es el caso.