Uno de cada 3 trabajadores en España indica que en su empresa no se ha implantado ningún sistema de control de la jornada laboral, pese a que desde 2019 existe la obligatoriedad -de acuerdo con el Real Decreto-Ley 8/2019- del registro de jornada para todos los empleados. Para el 70% restante se observa una mejora en cuanto a los sistemas utilizados para llevar a cabo el control, con un 12% de los mismos que usa sistemas manuales, pero un 58% tienen implantadas herramientas digitales.
Cabe añadir que, entre los trabajadores que indican que no tienen método para controlar su jornada y los que no llevan un registro digital, hay un 42% de los mismos que no tienen un control accesible y digital de sus horas trabajadas, lo que sitúa a 2 de cada 5 trabajadores fuera de la citada regulación de obligatoriedad de registro digital.
Los datos, extraídos por el portal Infojobs en un estudio sobre productividad y horas trabajadas en España, también muestran que uno de cada cuatro trabajadores sigue afirmando que las horas declaradas no reflejan fielmente las trabajadas. Concretamente, un 27% cree que existen discrepancias y, de estos, la mayoría señala que trabaja más horas de las que registra. Por el contrario, el 73% de los encuestados declara ajustarse a la realidad, cifra que se sitúa 6 puntos porcentuales por encima de los datos recogidos en 2023, año de la anterior consulta de InfoJobs.
Entre quienes aseguran que su registro horario no refleja la realidad, dos de cada tres trabajadores (el 67%) apuntan directamente a las limitaciones del sistema de registro como principal causa. Esta percepción se mantiene estable respecto a años anteriores y refuerza la necesidad de herramientas más precisas y adaptadas a la realidad del trabajo diario.
Sistemas más fiables y sanciones
El control horario ha sido uno de los campos de batalla del Ministerio de Trabajo que lidera Yolanda Díaz y que iba acompañado de la aprobación de la reducción de jornada laboral. En estos momentos, aunque la tramitación parlamentaria para dejar la jornada semanal a 37,5 horas se encuentra paralizada tras el rechazo del Congreso, el Gobierno planea reintroducir la medida en 2026 y, mientras tanto, avanza en el registro horario digital. El nuevo decreto obligará a las empresas a implantar sistemas interoperables y accesibles, con sanciones de hasta 10.000 euros por empleado en caso de incumplimiento.
Esta situación conecta con el impulso normativo orientado a exigir sistemas de registro más fiables, accesibles y digitalizados, capaces de reflejar con mayor exactitud la jornada real de los trabajadores, insisten desde Infojobs. Además, las diferencias de percepción por género introducen un matiz relevante: los hombres tienden a declarar que registran menos horas de las que trabajan, mientras que las mujeres señalan con mayor frecuencia que registran más horas de las que realmente realizan.
Precisamente, según los datos extraídos del informe, los trabajadores también perciben un descenso en el uso de sistemas de medición de la productividad laboral. Solo el 40% de los empleados asegura que en su empresa existe algún sistema para medir la productividad.