"Tenemos un crecimiento que empobrece". Esta podría ser la conclusión del Informe Fénix, que siete prestigiosos economistas catalanes han presentado este viernes en Barcelona y que pone el énfasis en una idea que ha ido ganando peso en los últimos años hasta convertirse en un clamor: el incremento del PIB catalán en las últimas décadas no ha comportado una mejora significativa de la renta per cápita porque se ha apostado por valores de bajo valor añadido que han generado puestos de trabajo de baja cualificación y salario.

Dos de estos sectores son el turismo y el cárnico, motivo por el cual el informe los considera subvencionados, es decir, que los salarios que pagan no cubren lo que cuestan los servicios públicos de sus trabajadores. Hay otros, pero estos dos son especialmente flagrantes, según los economistas, porque los beneficiarios son no residentes en Catalunya.

Modest Guinjoan, colaborador de ElNacional, Xavier Cuadras Morató y Miquel Puig han redactado el informe, coordinado por Xavier Roig y asesorado por Guillem López Casasnovas, colaborador de ON ECONOMIA, Jordi Galí y Jaume Ventura. Los siete han participado en la presentación, que ha levantado expectación, con la presencia, entre otras personalidades, de los diputados Agustí Colomines y Joan Canadell, de Junts; de Carles Puig de Travy, decano del Col·legi d’Economistes de Catalunya; de los empresarios Tatxo Benet, Ernest Pérez-Mas y Aurora Catà, y de la expresidenta de la ANC Elisenda Paluzie.

Roig ha explicado que el estudio "es excepcional porque los tiempos son excepcionales y la situación de Catalunya es excepcional". Sin morderse la lengua, ha asegurado que "el modelo de crecimiento actual pone en riesgo el estado del bienestar", y ha mostrado los primeros datos: mientras que en el año 2000 el PIB por habitante era 6 puntos superior a la media de la UE, en 2025 es 6 puntos inferior. "Catalunya está a la cola en crecimiento de renta per cápita", ha constatado. De hecho, Aragón está a punto de superar Catalunya en PIB por habitante.

Este deterioro se ha producido mientras el PIB total sí que crecía, lo que muestra que "la cifra que muestra el bienestar de un país no es su PIB", ha explicado Guinjoan. ¿Qué ha pasado, pues? Que más de la mitad de la creación de empleo se ha producido en sectores con salarios por debajo de la media, lo que ha mermado la productividad, que también ha ido cayendo en comparación con el resto de la UE. "Si nos comparamos con las regiones industriales de Europa, la productividad de Catalunya es la más baja", ha lamentado Cuadras.

El meollo del estudio es cómo ha crecido Catalunya y ha premiado sectores subvencionados. "Todo sistema que tenga un estado del bienestar tiene una subvención implícita de las rentas bajas. Es decir, los salarios bajos no aportan suficiente para pagar los servicios públicos", ha explicado Puig. Los economistas se han fijado en los "sectores altamente subvencionados", que son los que pagan salarios medios que no permiten pagar los servicios más básicos, unos 27.000 euros.

"¿Tiene sentido que una persona que pide una pizza no pague lo que realmente vale ese servicio?", se pregunta Miquel Puig

"¿Tiene sentido tener sectores altamente subvencionados?", se ha preguntado, y ha puesto ejemplos: "El sector primario, podríamos pensar que sí, porque mantiene una actividad esencial y arraiga a la gente en el territorio. El de los cuidados, también. ¿Pero los riders? ¿Tiene sentido que una persona que pide una pizza no pague lo que realmente vale ese servicio? Seguramente es más difícil de defender".

Los sectores que han señalado directamente son aquellos cuyos beneficiarios son no residentes, porque es una pérdida de riqueza directa. Hablan del turismo y la industria cárnica, porque principalmente benefician a los turistas y a los compradores de los productos catalanes, que son competitivos en el mercado exterior gracias a los bajos costes laborales.

El 44% de la creación de empleo ha sido en sectores altamente subvencionados, que representan el 35% del empleo. "Son sectores que pesan mucho y que están creciendo más que el resto", ha añadido. No obvian que este crecimiento se ha producido gracias a la inmigración, ya que la gran mayoría de los puestos de trabajo que se han creado para abastecer estos sectores se ha cubierto con trabajadores venidos de fuera.

"No es un alegato antiinmigración. Es una cuestión de modelo productivo”, explica Guillem López Casasnovas

Este crecimiento de la población acaba generando pobreza, porque tensiona los servicios públicos, como sanidad y educación, además de la vivienda. En cambio, en su mayoría, perciben salarios que no tienen una contribución fiscal que permita pagar estos servicios. Por eso, se preguntan "¿a quién beneficia" este modelo si para captar negocio nuevo, como más turismo, tenemos que traer trabajadores de fuera y empobrece a la sociedad.

“No es un alegato antiturístico. El problema es de oferta, cómo respondemos a esta demanda. No es un alegato antiinmigración. Es una cuestión de modelo productivo”, ha explicado López Casasnovas, que ha culpado al Estado de tener interés solo en el crecimiento, en las divisas que genera la balanza comercial positiva, mientras carga “los costes sociales y los estragos de este empobrecimiento colectivo” a los gobiernos autonómicos y locales.

Las ocho propuestas contra el empobrecimiento de Catalunya

El informe no se queda en el diagnóstico, sino que hace ocho propuestas para que Catalunya pueda revertir esta situación. Roig ha insistido en que la mayoría de las propuestas las pueden poner en funcionamiento el Govern y los ayuntamientos, no es necesario apelar a Madrid, si bien también plantean cuestiones de política migratoria o de regulación del salario mínimo interprofesional.

La primera propuesta es que sea el Govern, o algún organismo oficial, quien haga y publique las balanzas fiscales y el valor añadido que aporta cada sector, para tener la fotografía exacta. La segunda es eliminar las ventajas fiscales “que favorecen actividades de baja productividad”. En este punto, apuestan por suprimir el IVA reducido al turismo y subir el impuesto de las estancias en establecimientos turísticos, para que no castigue el turismo interior.

“La situación no requiere soluciones de bisturí porque el país se está desangrando”, alerta Xavier Roig

La tercera propuesta es subir el salario mínimo en Catalunya, algo que Junts ya ha reclamado en el Parlament, y han puesto como ejemplo Estados Unidos, donde hay un salario mínimo federal, uno para el estado de Nueva York y otro para la ciudad de Nueva York. La cuarta es que las políticas de inmigración sean más selectivas; la quinta, reducir la capacidad turística; la sexta, reformar las políticas de empleo.

El Informe Fénix también apuesta por hacer obligatorio el conocimiento del catalán como requisito para trabajar, como mínimo, de cara al público y en los servicios de cuidado personal. Y la última es “evitar recurrir constantemente a la penalización de las rentas del trabajo y del ahorro”, ya que consideran que “la penalización excesiva de sueldos altos dificulta el establecimiento de centros de decisión importante en Catalunya”.

"Tenemos un crecimiento que empobrece", ya ha lamentado Jaume Ventura, y ha añadido que "este crecimiento no se detendrá solo; la única manera de detener este crecimiento que nos empobrece es cambiar las reglas del juego, que se paguen los costes reales". "La situación no requiere soluciones de bisturí porque el país se está desangrando", ha alertado Xavier Roig, y Miquel Puig lo ha rematado: "Si seguimos así, acabaremos muy mal".